El último domingo del invierno estará marcado por la inestabilidad en buena parte del país. A pocas horas de la llegada de la primavera, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene alertas por tormentas, lluvias y vientos fuertes en distintas regiones.
En la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano se espera una jornada que comenzará con cielo mayormente nublado y sin precipitaciones, pero las condiciones cambiarán durante la tarde. El pronóstico anticipa entre 40% y 70% de probabilidad de tormentas, un escenario que se extenderá hacia la noche.
La temperatura máxima prevista para el área metropolitana es de 25 grados, mientras que la mínima rondará los 16. Además, durante la tarde y la noche se esperan vientos de entre 23 y 31 km/h, con ráfagas que podrían alcanzar entre 51 y 59 km/h.
En la provincia de Buenos Aires también rigen advertencias de distinto nivel. Para el norte y noroeste bonaerense se mantiene una alerta naranja por tormentas fuertes, algunas localmente severas. El SMN advierte que pueden producirse precipitaciones intensas en períodos cortos, caída de granizo y ráfagas que superen los 90 km/h. Los acumulados estimados se ubican entre 30 y 50 milímetros, aunque podrían ser mayores de manera puntual.
Cómo seguirá el tiempo con la llegada de la primavera
La inestabilidad no quedará limitada al domingo. Para este lunes 21 de septiembre, día en que comienza la primavera, se prevé un descenso marcado de la temperatura en Buenos Aires, con una mínima de 12 grados y una máxima de 17.
El cambio será todavía más notorio el martes, cuando las temperaturas podrían bajar hasta los 6 grados de mínima y alcanzar apenas 15 de máxima. Para el miércoles se espera una recuperación moderada, con valores de entre 8 y 18 grados y cielo mayormente nublado.
En el resto del país también se registran alertas. El SMN mantiene advertencias por tormentas en sectores de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y San Luis, además de avisos por lluvias, vientos, nevadas y viento Zonda en distintas zonas de la Patagonia y el oeste argentino.
De esta manera, la llegada de la primavera estará precedida por una jornada de lluvias y tormentas en distintas regiones, con un marcado descenso térmico previsto para las primeras horas de la nueva estación.