A un año de la muerte de Francisco: 5 hitos que cambiaron la Iglesia Católica
El legado del primer pontífice latinoamericano que, desde "el fin del mundo", transformó el Vaticano con un mensaje de austeridad, diálogo interreligioso y una apertura doctrinal sin precedentes.
El papa Francisco tuvo un rol transformador en la Iglesia Católica.
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Francisco fue el primer Papa del hemisferio sur, reflejando el desplazamiento del peso demográfico de la Iglesia hacia América.
Como primer pontífice jesuita, priorizó una "Iglesia para los pobres" y rechazó los lujos tradicionales del Vaticano.
Impulsó un diálogo sin precedentes con el islam y el judaísmo para promover la paz y la convivencia global.
Durante sus años en el cargo, permitió la comunión para divorciados y promovió una postura de mayor acogida y bendición hacia la comunidad LGBT.
Este 21 de abril se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Francisco, un hombre que marcó un antes y un después en la historia de la fe. Su camino hacia la cima del Vaticano comenzó aquel 13 de marzo de 2013, en el segundo día del cónclave, cuando el humo blanco anunció al mundo que el cardenal Jorge Mario Bergoglio había sido elegido como el sucesor de Pedro.
Su nombramiento no solo fue una sorpresa para los fieles, sino el inicio de una era de gran transformación para la institución. Tras obtener la mayoría necesaria, aceptó el cargo y eligió llamarse Francisco, en honor a Francisco de Asís. De esta forma, la fumata blanca a las 19:06 y el "Habemus Papam" anunciaron al primer pontífice jesuita y latinoamericano, quien centró su mensaje en la humildad y los pobres.
Durante sus 12 años de papado, trató temas tabú dentro de la Iglesia, que para muchos miembros de resultaban "incómodos" . En sus discursos, habló de cambio climático, homosexualidad, de aborto y matrimonio igualitario.
Papa León, papa Francisco
1. El primer Papa latinoamericano
Francisco hizo historia al convertirse en el primer líder de la Iglesia proveniente de un país latinoamericano, del continente americano y del hemisferio sur. Su elección fue un reconocimiento directo a la nueva realidad demográfica del catolicismo: mientras la presencia en Europa declinaba, casi la mitad de los fieles del mundo (un 48%) se concentraba en América, según datos de 2022; de los cuales el 28%, particularmente, en Sudamérica.
Su visión y su origen lo llevó a priorizar la política internacional en conflictos históricos de este continente, como el deshielo entre Estados Unidos y Cuba, y recorriendo gran parte de Sudamérica para fortalecer el mensaje de la Iglesia en su tierra natal; visitó Bolivia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Brasil y Perú.
El Papa sentó las bases de su futuro trabajo al elegir Brasil, que tiene la comunidad de católicos más grande del mundo, como el primer destino que visitó en el exterior como autoridad suprema de la iglesia católica.
2. El legado jesuita: austeridad y una "Iglesia para los pobres"
Como primer miembro de la Compañía de Jesús en llegar al pontificado, Bergoglio impregnó su mandato con los valores de justicia social y espiritualidad ignaciana. Desde su elección, rechazó la pompa tradicional, optando por el nombre "Francisco" en honor al santo de los pobres, Francisco de Asís, y decidiendo vivir en la residencia de Santa Marta en lugar del ostentoso Palacio Apostólico; también rechazó hacer uso de la limusina papal en la ceremonia de su nombramiento.
Papa francisco Mongolia
Vatican News
Su compromiso con la humildad no fue solo simbólico; se tradujo en acciones directas como la creación de servicios médicos y comedores para los sectores más vulnerables de Roma. Sus acciones iban en línea con su objetivo de tener "una Iglesia pobre y para los pobres"
Su primera visita oficial a la isla de Lampedusa subrayó su preocupación constante por la crisis migratoria, enviando un mensaje claro al mundo sobre la necesidad de una Iglesia que salga a la calle y se ensucie las manos por los necesitados.
3. Diálogo interreligioso y fraternidad
Francisco rompió barreras al abrir las puertas del Vaticano a otras creencias de una forma sin precedentes. Fomentó encuentros históricos con líderes del Islam, como el Gran Imán de Al-Azhar y el ayatolá Ali Al Sistani, promoviendo la paz y rechazando firmemente la asociación de la religión con la violencia. Del mismo modo, fortaleció los lazos con el judaísmo, calificando al antisemitismo como un pecado contra Dios.
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El papa Francisco durante su discurso en el G7.
De igual manera, Francisco se pronunció en ciertas ocasiones ante la campaña militar de Israel en Gaza que tuvo una escalada en 2023, calificando la situación humanitaria en la Franja como "muy grave y vergonzosa".
Bajo su liderazgo, se realizaron esfuerzos exhaustivos para sanar las divisiones dentro del propio cristianismo, logrando acercamientos con las iglesias ortodoxa, anglicana y luterana. Su visión de fraternidad universal lo llevó a visitar países de mayoría budista, insistiendo siempre en que el amor a Dios y al prójimo es el punto de encuentro común para todas las comunidades de fe.
4. Apertura doctrinal de la Iglesia: homosexualidad y matrimonio
Francisco permitió que los católicos divorciados vueltos a casar pudieran acceder a la comunión. También, es recordado por su frase: "Si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?", en referencia a los sacerdotes homosexuales y a la comunidad LGBT en general. Su apertura incluyó la autorización para que los sacerdotes bendigan a parejas del mismo sexo bajo el principio de inclusión familiar.
papa Francisco - comunidad LGBT
A pesar de estos avances significativos hacia la comunidad LGBT, Francisco mantuvo una postura firme respecto a la doctrina del matrimonio, diferenciando claramente las uniones civiles del sacramento tradicional. Para él, aunque la Iglesia debía acoger y bendecir a todos, la estructura del matrimonio debía preservarse según lo que consideraba el plan original de Dios.
5. El rol de la mujer: Inclusión y límites teológicos
Aunque se mantuvo firme en la tradición de no ordenar mujeres sacerdotes, argumentando que se trata de un conflicto teológico, Francisco impulsó una revolución interna al abrir puestos de alto liderazgo administrativo. Fue el primer Papa en nombrar a mujeres para dirigir oficinas vaticanas y para integrar organismos clave, como el consejo que selecciona a los obispos o el que supervisa las finanzas de la Santa Sede.
Nombramientos como el de la hermana Raffaella Petrini como presidenta de la Ciudad del Vaticano o el de Simona Brambilla como prefecta marcaron un hito histórico. Estas decisiones representaron un cambio estructural que permitió a las mujeres participar activamente en la toma de decisiones, desafiando el sistema tradicional y ampliando la visión de una Iglesia más participativa e inclusiva.