El recuerdo del papa Francisco desde la Franja de Gaza: "Nos pedía que protegiéramos a los niños"

El padre argentino Gabriel Romanelli habló desde la única iglesia católica de Gaza y contó las llamadas que compartía diariamente con Jorge Bergoglio: "Escucharlo era un antídoto contra la depresión".

A un año de la muerte del papa Francisco, el cura Gabriel Romanelli desde la única iglesia católica de la Franja de Gaza, recordó las llamadas diarias que realizaba Jorge Bergoglio diariamente a las ocho de la noche: "Escuchar al Papa era un antídoto contra la depresión".

En diálogo con C5N, el sacerdote compartió detalles sobre las charlas que tuvo con Francisco desde que inició el conflicto en Medio Oriente. El Papa siempre llamaba a la única iglesia católica de Gaza a las ocho de la noche, tras su fallecimiento, "sonamos las campanas a esa misma hora para rezar un responso por él y acordarnos", remarcó.

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En relación con el contenido de las charlas, Romanelli aseguró que "a veces era muy breve, a veces se extendía un poco más, la gente venía y pedían verlo, abríamos videollamada, preguntaba por cada uno, algunos los llegó a conocer por nombre, algunas expresiones incluso las decía en árabe, que es el idioma de la gente aquí".

Francisco siempre preguntaba sobre las actividades que hacían durante el día, también le pedía tanto al cura como a los fieles que se congregaban en la iglesia que "protegiéramos a los niños, nos daba ánimos para seguir adelante, con el trato de los ancianos, las personas refugiadas acá, tuvimos un promedio de 450 personas viviendo". "Escuchar al papa era un antídoto contra la depresión", sentenció Romanelli.

Así es "Todos, todos, todos", el documental que estrenó el Vaticano en homenaje al papa Francisco

A un año de la muerte del Papa Francisco, el Vaticano presentó el documental “Todos, todos, todos”, un audiovisual que reconstruye los hitos más relevantes de su pontificado y su impronta pastoral. La producción, de 27 minutos de duración, fue realizada en conjunto por Vatican News, Vatican Radio y L’Osservatore Romano, y ya se encuentra disponible en las plataformas oficiales con subtítulos en varios idiomas.

El film abre con una de las primeras declaraciones de Jorge Bergoglio tras su elección como pontífice, cuando explicó el origen del nombre que marcaría su papado. “Y así, el nombre ha entrado en mi corazón, Francisco de Asís. Para mí es el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia la creación”, se lo escucha decir en las imágenes iniciales. Y remata con una frase que luego se convertiría en una guía de su ministerio: “Cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres”.

Papa Francisco

A partir de allí, el documental avanza sobre los ejes que definieron su liderazgo espiritual. Entre ellos, sobresale uno de sus mensajes más repetidos: la centralidad de la misericordia. “No permanezcamos indiferentes. No vivamos una fe a medias, que recibe pero no da”, advierte en uno de los fragmentos incluidos, donde también llama a evitar una religión encerrada en sí misma. “Hemos recibido misericordia, seamos misericordiosos”, insiste, en una frase que funciona como columna vertebral de la narrativa.

Con un fuerte peso de material de archivo, la producción recorre sus viajes alrededor del mundo, sus encuentros con organizaciones sociales y sus gestos de diálogo con líderes de distintas religiones. Las imágenes construyen el retrato de un pontífice en movimiento, enfocado en tender puentes y en poner a la Iglesia en contacto con las realidades más urgentes.

El título del documental retoma otra de sus expresiones más emblemáticas "¡Todos, todos, todos!”, con la que el Papa sintetizaba su idea de una Iglesia abierta, inclusiva y cercana a las periferias. En ese sentido, la pieza no se limita a la evocación, sino que propone una lectura vigente de su legado.

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