A meses del Mundial, falleció la "Abuela Lalala", ícono de los festejos por la consagración en Qatar 2022
Cristina Mariscotti sufrió una insuficiencia cardíaca que acabó siendo fatal. A pocos meses de la oportunidad de ganar la cuarta, se fue uno de los íconos de los festejos populares por la tercera estrella argentina.
La "Abuela Lalala" del Mundial de Qatar 2022, cuyo nombre real era Cristina Mariscotti, falleció a principios de marzo debido a una insuficiencia cardíaca. A sus 79 años, murió la mujer de Liniers que se convirtió en un ícono de los festejos populares que inundaron las calles a partir del segundo partido de la Copa del Mundo.
"En aquel momento su familia prefirió no hacer pública la noticia", precisó su vecina Silvia al medio local Cosas de Barrio para explicar por qué no se había conocido sobre su deceso hasta este momento.
La vida de la vecina de Liniers cambió para siempre cuando decidió salir a festejar en la esquina de su casa los goles que la Selección argentina hacían a miles de kilómetros. Cuando se sumó al grupo de jóvenes que ya estaban saltando y cantando en Caaguzú y Andalgalá, la apodaron al ritmo de Go West: "¡Abuela, lalalalala!".
El primer video se viralizó, traspasó fronteras y convirtió su casa en un punto de referencia que incluso figura enGoogle Maps. En los siguientes partidos alguien se encargó de filmar y publicar cada festejo, hasta que en la final de la Copa del Mundo miles de personas inundaron esa esquina con Mariscotti en el centro, protegida, por "los chicos del barrio".
Abuela la la la mirador Google Maps
La esquina donde nació el ícono popular "Abuela Lalala".
Google Maps
Quién era Cristina Mariscotti
"'Abuela Lalala' es el apodo que me pusieron en Liniers", le contó a Clarín Cristinahace cuatro años y aclaró: "No, no soy abuela, pero a mí no me molesta porque me gustó que los chicos del barrio festejaran, a mí me cuidaron". Mariscotti se había sincerado, a días de ganar la tercera estrella: "Quiero que ganemos la copa por Messi, así se retira a hacer otra cosa con esa satisfacción, se lo merece".
La mujer había nacido en Almagro en 1946 y se mudó a Liniers a los 2 años. Era hincha de Boca Juniors, devota de la parroquia San Enrique, una apasionada de la radio y una integrante activa de talleres culturales del barrio. Futbolera, confesaba que no miraba los partidos por cábala y que su gran sueño era que un mensaje suyo le llegara a Lionel Messi.