A nueve años del asesinato que conmovió al país y que impulsó la sanción de la Ley Micaela, el femicidio de Micaela García regresa a los tribunales de la provincia de Entre Ríos. Este jueves se reinicia el segundo juicio oral contra Néstor Pavón, a quien la querella y la fiscalía señalarán no ya como un encubridor, sino como coautor directo del secuestro, la violación y el femicidio cometido el 1° de abril de 2017.
El largo recorrido procesal dejó secuelas irreversibles en el entorno familiar. Néstor "Yuyo" García, padre de la joven estudiante del Profesorado de Educación Física, detalló la profunda carga emotiva con la que afrontan esta instancia: "No lo vivamos en años; mi papá y mi mamá estaban vivos y se fueron, porque murieron, pero se fueron sabiendo que había un violador suelto". En la previa de las audiencias, el padre de la militante remarcó la convicción técnica y probatoria de la acusación: "Está muy claro que actuaron dos y que esa otra persona era Pavón".
Por el crimen cumple condena a prisión perpetua Sebastián Wagner, quien al momento del ataque estaba en libertad por decisión del juez Carlos Rossi, firmante de la libertad condicional a pesar de contar con informes penitenciarios desfavorables. El magistrado fue absuelto en un jury de enjuiciamiento en 2018 y restituido en su cargo luego de que la Procuración no formulara acusación.
El Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay -presidido por el Dr. Santiago Nicolás Brugo e integrado por los vocales Dr. Maximiliano Otto Larocca Rees y Dr. Nicolás José Gazali- inicia el debate que se extenderá durante ocho jornadas fijadas para los días 29 y 30 de octubre, y 2, 3, 6,10 y 11 de noviembre.
El costo de la lentitud judicial y la batalla por la transparencia
Néstor Pavón había sido condenado en el primer juicio a tan solo cinco años de prisión por encubrimiento. Tras una serie de apelaciones donde se intentó desestimar su participación directa, en diciembre de 2024 la Corte Suprema de Justicia revocó ese criterio por graves fallas de abordaje con perspectiva de género y ordenó juzgarlo nuevamente por coautoría.
A lo largo del proceso, "Yuyo" García y la madre de la joven, Andrea Lescano, cuestionaron la disparidad de criterios del fuero penal: "Presentábamos apelaciones y las rechazaban, pero el pedido de libertad condicional de Pavón lo resolvieron muy rápido y hasta le aceptaron una camioneta como fianza... Parecía que con nosotros siempre había una traba".
Tras haber cumplido dos tercios de la pena menor en prisión y radicarse en la localidad santiagueña de Bandera, la Justicia denegó los pedidos de prisión preventiva, por lo que el imputado llega al banquillo de los acusados en libertad.
Los abogados querellantes José Iparraguirre y Marcelo Boeykens sostienen la tesis de la coautoría funcional y advierten sobre el impacto irreversible de la mora judicial: a casi una década del hecho, dos testigos clave ya fallecieron.
Para garantizar la transparencia del acto institucional, la querella exigió la presencia de público en la sala y la transmisión en directo de las audiencias. "El hecho de que se conocieran los juicios de lesa humanidad, que se pudieran publicitar, permitió que Argentina tuviera tantos genocidas condenados. La vida de Mica marca un antes y un después; hay una disputa cultural y de sentido", fundamentó Iparraguirre al emparentar el juicio con las históricas luchas por los Derechos Humanos.
La Ley Micaela frente a los recortes y la batalla cultural
El crimen de "La Negra" dio origen a la Ley 27.499, promulgada en diciembre de 2018, que establece la capacitación obligatoria en temática de género para la totalidad de las autoridades y agentes de los tres poderes del Estado. Sin embargo, en la coyuntura actual su implementación atraviesa severos obstáculos debidos a la desfinanciación gubernamental y la falta de impulso oficial.
"El Gobierno descree de esta temática, pero en los talleres hay muchas personas que cambiaron su mirada y ya resuelven de manera diferente". "El Gobierno descree de esta temática, pero en los talleres hay muchas personas que cambiaron su mirada y ya resuelven de manera diferente".
Frente a la inacción o los recortes del Gobierno, el entorno de la joven decidió canalizar el dolor a través del compromiso territorial en la Fundación Micaela García "La Negra". Además de articular talleres para sindicatos, universidades, clubes y organismos públicos, la entidad sostiene las herramientas de prevención comunitarias que Micaela desplegaba en los barrios marginados.
Para la familia, la respuesta trasciende los tribunales. "Tenemos el compromiso, el deber, las ganas y la voluntad de tratar de que esa sociedad con la que Micaela soñaba sea lo más cercana posible. Estamos convencidos de que la sociedad no se cambia solamente con condenas", remarcó García.
Micaela García, una vida más allá de la crónica policial
El periodista y escritor gualeyo Santiago García, autor de la biografía e investigación periodística Micaela García. La chica de la sonrisa eterna, destacó la relevancia de reconstruir la densidad política y humana de la joven.
"Cuando nos llegó la noticia de la desaparición estábamos trabajando en Gualeguay. Acompañamos esa semana de búsqueda que lamentablemente terminó con la peor noticia. Pero en el 'abrazo a Micaela', en Concepción del Uruguay, me encontré con que había un proyecto de vida por compartir, con una joven que era mucho más que una estudiante, militante o una víctima de femicidio. El libro nació para contar su vida y que no fuera solo una crónica policial", detalló a C5N.
El periodista remarcó que el caso expone con crudeza las fallas del Estado que deben cambiar de manera urgente: "El libro busca recuperar todos los pasos que llevaron a que sucediera este hecho totalmente evitable. Y, de alguna manera, eso es la Ley Micaela: que los tres poderes del Estado se capaciten con perspectiva de género y de derechos humanos para intervenir como corresponde, para que no vuelva a pasar y evitar que más mujeres y diversidades sean víctimas de femicidios".
Un legado que se multiplica en las pibas
Pensar en Micaela es pensar en cada mujer, joven o grande, e incluso en las niñas que atravesaron dramas similares y terminaron en el olvido porque antes no se nombraba la violencia machista o no estaban tipificados los asesinatos intencionales por razones de género: la expresión más extrema de la desigualdad y la dominación.
Pero hablar de Micaela es también recordar quién era y cómo su imagen, su fuerza y su sonrisa se multiplica en los barrios, las paredes, los clubes, las oficinas, las bibliotecas y en las remeras de las pibas que dan cátedra en cada espacio donde las convocan.
"La Negra" fue una militante de la vida que, en sus pocos años, dejó una enseñanza que hoy trasciende en millones de mujeres. La consigna "Micaela somos todas" se transformó en una lucha colectiva contra la violencia machista, los femicidios y el abandono estatal.