Ralph Fiennes interpreta al Dr. Kelson, uno de los personajes claves de esta nueva entrega.
Exterminio: El templo de huesos ya está disponible en cines. La película es el cuarto capítulo de la saga post-apocalíptica, que comenzó en 2002 con Cillian Murphy a la cabeza del reparto y que mostraba la liberación accidental del virus de la rabia y su posterior cuarentena. Tras Exterminio: La evolución (2025) –antecesora directa de esta entrega– la franquicia regresa con una historia que decide correrse del camino conocido y apostar por otros desafíos.
Dirigida por Nia DaCosta (Candyman), con un guion de Alex Garland (Exterminio 1, Civil War, Ex-Máquina) y Danny Boyle (Exterminio 1, Trainspotting, Quisiera ser millonario) en la producción, la película se despega del tono clásico de la saga y hasta de su antecesora directa, dirigida por el propio Boyle.
En esta entrega, la historia sigue al Dr. Kelson (Ralph Fiennes), presentado anteriormente en Exterminio: La evolución. En esta ocasión, se ve envuelto en una relación inesperada cuyas consecuencias pueden cambiar el destino de la humanidad, mientras que el encuentro de Spike (Alfie Williams) con Jimmy Crystal (Jack O’Connell) se convierte en una gran pesadilla de la que no puede escapar.
exterminio: el templo de huesos - jack
Jack O'Connell interpreta a Jimmy Crystal, el líder del culto satanista. Completan el elenco Erin Kellyman, Emma Laird, Maura Bird, Sam Locke, Ghazi Al Ruffai y Connor Newall.
En Exterminio: El templo de huesos, se puede ver que los infectados ya no son la mayor amenaza, sino la inhumanidad de los supervivientes. Ese es el verdadero terror en esta película. Pero además apela por una experiencia mucho más tensa y desgarradora. A través de los 110 minutos de duración, la producción despliega un sinfín de momentos sangrientos, tenebrosos y profundamente incómodos, acompañados de un sólido sonido y una atmósfera que no da respiro.
Las actuaciones son de lo más exquisito que tiene el filme. En la primera entrega de la saga, Ralph Fiennes había dado una actuación correcta, pero era sólo el inicio de lo que tenía para mostrar en este universo. En esta segunda entrega, brilla por su excelencia con una excentricidad, calidez y una locura fascinante gracias a su acertada dupla con Chi Lewis-Parry (intérprete de Sansón), y un soundtrack que lo eleva.
Otra joya esJack O’Connell, el líder del culto satanista que integra a Spike al grupo y que provoca un clima de tensión permanente por su fanatismo hacia el Diablo y su afición por la violencia. Pero la locura desmedida de este personaje es de las cosas más espectaculares de esta película. Cada vez que O’Connell tiene que hacer un personaje de este estilo, la rompe. Y en esta ocasión, en cada aparición en pantalla provoca una risa tras otra, pero a la vez,mucha tensión y sensación de amenaza latente.
El resto del reparto acompaña bien, pero no sobresale. Siquiera Alfie Williams, quien era el protagonista de la entrega anterior y el responsable de que hubiera continuación. Acá, la historia ya termina pasando por otro lado y su participación queda completamente relegada.
exterminio: el templo de huesos - ralph
Chi Lewis-Parry interpreta a Sansón, un Alpha infectado, físicamente enorme y muy violento.
En definitiva, este cambio de eje es un completo acierto para una continuación que parece que tiene mucha más tela para cortar. Hay buenas actuaciones que “se comen” la pantalla, violencia extrema, momentos perturbadores, pero también graciosos que alivianan la experiencia. La película, además, guarda una sorpresa que contentará a los más fanáticos de la saga. Así que es una gran opción para ver en la pantalla grande. Eso sí, hay que tener en cuenta que no es apta para sensibles.