El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá este jueves en la Casa Blanca a la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado. El encuentro se produce apenas un par de semanas después de la detención de Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense en Caracas, hecho que dio inicio a una etapa de profunda incertidumbre política en el país caribeño.
La reunión ocurre en un escenario de vacío de poder donde el chavismo nombró a Delcy Rodríguez como jefa del régimen, mientras Washington lidera las negociaciones sobre el futuro institucional de Venezuela. La cita es clave para la política exterior de Trump, quien busca evaluar escenarios de estabilidad y gobernabilidad en medio de una crisis económica y social sin precedentes.
La presencia de Machado en Washington se inscribe en un proceso de redefinición de alianzas. La dirigente ha sido la voz principal en el reclamo por la liberación de presos políticos y la denuncia de violaciones a los derechos humanos, exigencias que el gobierno estadounidense puso como condición para flexibilizar su postura hacia la actual gestión en Caracas.
Previo a su llegada a la Casa Blanca, Machado cumplió una intensa agenda internacional que incluyó una audiencia con el papa León XIV en el Vaticano este lunes. Durante su gira, la líder opositora buscó consolidar el respaldo diplomático necesario para quienes permanecen privados de libertad y reforzar su posición como figura central de la resistencia venezolana.
La estrategia de transición y la reconstrucción económica
Tras la captura de Maduro, el vínculo entre Trump y Machado pasado por diversas etapas, marcadas por la cautela inicial del mandatario sobre el rol de la opositora. Sin embargo, en declaraciones recientes, el presidente reconoció la necesidad de mantener un diálogo directo con ella para analizar su posible participación en el complejo proceso de "reorganización institucional" del país.
En el plano económico, la Casa Blanca explora alternativas para la reconstrucción del sector energético, pese a las dudas de las petroleras sobre la seguridad jurídica. Recientemente, Trump anunció la suspensión de una segunda ronda de ataques como respuesta a "señales de cooperación desde Caracas" y a la liberación parcial de detenidos políticos, buscando incentivar una apertura del régimen.
Finalmente, el encuentro servirá para evaluar el impacto regional de la crisis migratoria venezolana y los mecanismos de cooperación necesarios para contener sus efectos humanitarios. Si bien no se esperan anuncios formales inmediatos, el diálogo se perfila como un paso decisivo para delinear una transición política que cuente con el respaldo interno de la oposición y el aval de la comunidad internacional.