A más de 20 años de su rapto, la sobreviviente relata en "Kidnapped: Elizabeth Smart" los nueve meses de cautiverio, las amenazas y la violencia sexual que sufrió.
Netflix acaba de estrenar "Secuestros: Elizabeth Smart", un documental impactante que reconstruye uno de los casos más conmocionantes de Estados Unidos y da voz a la sobreviviente.
A más de 20 años de su rapto, la sobreviviente relata en "Kidnapped: Elizabeth Smart" los nueve meses de cautiverio, las amenazas y la violencia sexual que sufrió.
Elizabeth Smart, una de las sobrevivientes de secuestro más conocidas de Estados Unidos, vuelve a exponer uno de los capítulos más oscuros de su vida en el nuevo documental de Netflix Kidnapped: Elizabeth Smart, que se estrenó el 21 de enero.
A más de dos décadas del crimen que conmocionó al país, la producción reconstruye el secuestro ocurrido en 2002, cuando Smart tenía apenas 14 años, y los nueve meses de cautiverio en los que fue sometida a abusos sexuales, amenazas constantes y un control absoluto por parte de su captor, Brian David Mitchell.
El documental no sólo repasa los hechos, sino que profundiza en el impacto psicológico que la violencia dejó en la vida de Smart y en la de su familia. Según contó la propia Smart en una entrevista con la revista People, uno de los momentos más traumáticos ocurrió poco después de haber sido raptada de su casa en Salt Lake City, en plena madrugada del 5 de junio de 2002. Mitchell, un predicador callejero con antecedentes de abuso sexual infantil, le anunció que la convertiría en su esposa, allí mismo, en una carpa improvisada donde la mantenía cautiva.
El documental narra el caso de Elizabeth Smart, una adolescente que fue secuestrada de su casa en Utah en 2002, mientras dormía junto a su familia. Durante meses, su desaparición mantuvo en vilo a todo un país y generó una cobertura mediática masiva.
A través de entrevistas, material de archivo y reconstrucciones, la serie muestra cómo fue el secuestro, el período de cautiverio y el impacto psicológico que atravesó la joven durante ese tiempo. También se abordan las fallas del sistema, el rol de los medios y la presión pública que rodeó el caso.
Uno de los aspectos más fuertes del documental es que Elizabeth Smart es la voz central del relato. Lejos del sensacionalismo, la serie le permite contar cómo vivió esos meses, cómo logró sobrevivir y qué significó para ella recuperar su identidad después del trauma.
Hoy convertida en activista y conferencista, Elizabeth reflexiona sobre la culpa, el silencio, el miedo y la dificultad de volver a la vida cotidiana tras una experiencia extrema. Su mirada aporta profundidad y humanidad a una historia que durante años fue tratada solo desde el morbo o la noticia policial.
"Secuestros: Elizabeth Smart" se suma a la tendencia de documentales que buscan repensar los casos reales desde la perspectiva de las víctimas, evitando romantizar a los agresores o reducir la historia a un simple crimen.
La producción invita a cuestionar cómo se construyen los relatos mediáticos, cómo opera el trauma y qué pasa después del rescate, un aspecto que muchas veces queda fuera del foco.
“Estaba en shock. Pensé que no podía estar hablando en serio. No se puede secuestrar a una niña y decirle que ahora es tu esposa”, relató Smart a People. En ese testimonio, subrayó que nunca hubo consentimiento y que siempre tuvo claro que lo que estaba ocurriendo era ilegal y profundamente violento. Cuando intentó resistirse y explicar que aquello no estaba bien, Mitchell la amenazó con matarla a ella y luego a su familia si volvía a gritar o a pedir ayuda.
Tras ignorar sus protestas, el secuestrador le comunicó que debían “consumar el matrimonio”. La adolescente, paralizada por el miedo, intentó ganar tiempo con la esperanza de que alguien apareciera para rescatarla. “Sólo quería retrasarlo lo suficiente porque pensaba que alguien iba a venir por mí”, explicó. Ese intento fue en vano y marcó el inicio de una etapa de abusos reiterados.
Durante los meses de cautiverio, Smart fue violada en múltiples ocasiones, en algunos períodos hasta cuatro veces por día. También fue mantenida en condiciones extremas, encerrada en espacios oscuros, alimentada con basura y sometida a un régimen de terror constante. Son recuerdos que, según ha dicho, preferiría olvidar, pero que decidió volver a narrar para ayudar a otros a comprender la magnitud del trauma que enfrentan las víctimas de violencia sexual, tanto durante los hechos como muchos años después.
A diferencia de otros relatos previos, Kidnapped: Elizabeth Smart incorpora múltiples miradas. Además del testimonio central de la sobreviviente, el documental incluye la voz de su padre, Ed Smart, de su hermana Mary Katherine y de testigos que llegaron a verla durante el cautiverio sin reconocer que se trataba de la adolescente desaparecida que era buscada intensamente por las autoridades. En ese tiempo, Mitchell obligaba a Smart a usar un velo que cubría su cabeza y su rostro, lo que dificultó su identificación en espacios públicos.
Brian David Mitchell fue detenido en marzo de 2003, nueve meses después del secuestro, y en 2010 fue condenado a prisión perpetua. Su esposa, Wanda Barzee, también fue condenada por su participación en el crimen y recuperó la libertad en 2018. Barzee volvió a ser arrestada en mayo de 2025 por presuntamente violar las condiciones de su registro como delincuente sexual, al visitar parques públicos en Utah.
Hoy, Elizabeth Smart tiene 38 años, está casada y es madre de tres hijos. Con el paso de los años, transformó su experiencia en una plataforma de activismo. Es autora de varios libros, fundó la Elizabeth Smart Foundation y se convirtió en una de las voces más influyentes en la defensa de las víctimas de violencia sexual. En declaraciones a People, explicó que una de las mayores tragedias que observa en su trabajo es que muchas víctimas “siguen respirando, pero no están viviendo”, atrapadas en un estado de dolor persistente.
La protagonista de este brillante documental es justamente Elizabeth Smart. Asimismo, aparecen testimonios, familiares y amigos que la acompañan y relatan el desgarrador secuestro que vivió esta mujer.