Un estudio reveló que el trabajo cardiorespiratorio es clave para la longevidad: a qué se debe
Entrenar la capacidad aeróbica permite sostener la autonomía y reducir riesgos con el paso de los años. La constancia y el enfoque adecuado marcan la diferencia a largo plazo.
Un estudio analizó por qué la capacidad cardiorrespiratoria es uno de los factores más influyentes en la expectativa de vida.
El VO máximo surge como el indicador clave para estimar el riesgo de mortalidad y el nivel de autonomía con el paso de los años.
Expertos señalan que esta aptitud puede mejorarse con entrenamiento sostenido y estrategias específicas.
La forma de entrenar varía según el tiempo disponible y los objetivos de salud a largo plazo.
Un reciente análisis sobre longevidad puso el foco en la aptitud cardiorrespiratoria como uno de los elementos más determinantes para vivir más y mejor. La evidencia sugiere que el estado del sistema cardiovascular y pulmonar influye de manera directa tanto en la duración de la vida como en su calidad.
Este enfoque fue desarrollado por el médico especializado en longevidad Peter Attia, quien explicó cómo ciertos indicadores físicos permiten anticipar riesgos futuros y, al mismo tiempo, ofrecer margen para mejorar a través del entrenamiento. A diferencia de otros factores, se trata de una variable que puede modificarse con hábitos adecuados.
Dentro de este marco, la medición del VO máximo aparece como una referencia central para comprender el nivel de aptitud física y su relación con el envejecimiento saludable. Mantener valores elevados es importante para sostener la independencia funcional y la vitalidad con el paso del tiempo.
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Cómo impacta la aptitud cardiorespiratoria en la longevidad según expertos
Según explicó Peter Attia, la condición cardiorrespiratoria es el predictor modificable más potente de longevidad y calidad de vida. Su relevancia supera a otros indicadores clínicos habituales, ya que permite estimar con mayor precisión el riesgo de mortalidad a largo plazo.
El VO máximo es la métrica utilizada para evaluar esta capacidad. Representa la cantidad máxima de oxígeno que el cuerpo puede utilizar durante un esfuerzo intenso y se expresa en relación al peso corporal. Valores bajos se asocian a un riesgo de muerte mucho mayor, mientras que incluso pequeñas mejoras reducen de forma marcada ese riesgo.
longevidad
A diferencia de intervenciones puntuales, aumentar el VO máximo requiere un proceso sostenido. El entrenamiento genera adaptaciones profundas en los sistemas cardiovascular, pulmonar, muscular y metabólico, y demanda constancia a lo largo del tiempo. Este esfuerzo es relevante si se considera que la capacidad cardiorrespiratoria suele disminuir cerca de un 10% por década con el envejecimiento.