"El jugador no para de repetir que él no es un delincuente, que él no ha cometido ningún delito conscientemente, que nunca ha tenido voluntad de hacerlo. Que él no ha querido defraudar, que él y su padre se han fiado de unos asesores fiscales a los que han pagado unos muy buenos emolumentos y que no se esperaba esta sentencia", aseguran citando fuentes cercanas al jugador. Y sobre la posibilidad de que se vaya del club, escribieron: "De hecho, diversas fuentes apuntan que el jugador y su familia se sienten perseguidos por la Abogacía del Estado y la Agencia Tributaria. Que han querido erosionar su imagen mediáticamente y que por ello han forzado la máquina para poder obtener una pena de prisión que al fin ha llegado".
Como expresan en La Nación, Messi asegura que sólo podría jugar sólo podría jugar en Barcelona dentro de Europa, aunque en diferentes medios circularon respecto a que Jorge Messi, su padre, se había reunido con el dueño de Chelsea, Roman Abramovich.
Sobre esta posiblidad, The Guardian, dice que la situación legal de la Pulga no representaría un problema. "Las actuales regulaciones para permisos de trabajo de ciudadanos que no pertenecen a la UE requieren de una aprobación gubernamental basada únicamente en las proezas deportivas", sostienen.