Leo Montero confesó que no usa ropa interior y reveló el particular motivo

El reconocido conductor cordobés sorprendió a todos al dar detalles de una llamativa decisión que tomó.

Leo Montero protagonizó uno de los momentos más desopilantes de Otro día perdido al revelar una particular costumbre personal que mantiene desde hace casi tres décadas. Todo comenzó cuando en el programa de televisión le consultaron si verdaderamente conservaba un hábito muy singular en su intimidad diaria. "Yo no sé cómo ustedes usan calzoncillos. No entiendo la gente que usa todo apretado el huevero ahí", lanzó el conductor entre risas, dejando atónitos a todos los presentes en el estudio.

La inesperada declaración sorprendió por completo a Mario Pergolini y al resto del equipo del ciclo, quienes de inmediato quisieron saber desde cuándo sostenía esa práctica tan llamativa. Sin ningún tipo de filtro ni timidez para esquivar el debate, el conductor cordobés detalló detalladamente el origen de su descontracturada elección y le puso una fecha exacta al momento en que decidió abandonar de forma definitiva el uso de esa prenda de vestir.

Para complementar la divertida anécdota y sumar un detalle inédito de la emisión, los compañeros de mesa no tardaron en bromear sobre los riesgos cotidianos de su elección. Ante las picantes chanzas del panel, el animador se defendió asegurando que jamás sufrió ningún accidente y que la libertad que siente al vestir pantalones sueltos o bermudas supera cualquier potencial imprevisto.

Por qué Leo Montero no usa ropa interior

Para fundamentar su postura, Leo Montero explicó que esta drástica decisión se remonta a 1998, época en la que su rutina estaba muy ligada al deporte profesional en la Ciudad de Buenos Aires. “Jugaba al básquet en la primera de Boca. Durante una semana seguida me olvidé el calzoncillo después de los entrenamientos. Me bañaba y me iba con el jean o la bermuda directamente”, relató de manera divertida sobre el reiterado descuido que terminó transformándose en su marca registrada.

El conductor de televisión brindó más precisiones sobre cómo un descuido fortuito en los vestuarios de su juventud se transformó en una conducta inquebrantable a lo largo de las décadas. Según él, la comodidad de aquella experiencia inicial fue tan superadora que anuló por completo la posibilidad de dar marcha atrás con la elección de su vestuario íntimo. “Como que me gustó. Y a partir de ahí nunca más en mi vida usé. Año 98: reloj, cinturón y calzoncillo”, aseguró con total firmeza respecto al quiebre definitivo en sus hábitos diarios.

La revelación generó una inmediata reacción de asombro y rechazo humorístico por parte del conductor del ciclo, Mario Pergolini, especialmente cuando el invitado confirmó que mantiene esta misma política despojada incluso a la hora de realizar actividades de alto impacto físico. “¡Pero en el básquet hay mucho apoyo! ¡Eso no está bien! ¡Sienten la tararira! ¡Es insoportable!“, exclamó indignado el anfitrión del programa.

Hacia el cierre de la divertida charla, el debate se trasladó hacia las posibles repercusiones que esta particularidad de confort pudo haber ocasionado en sus relaciones íntimas o encuentros amorosos a lo largo de los años. Sin esquivar la consulta pero con una cuota de timidez, Leo Montero admitió que su costumbre no pasó desapercibida para sus parejas y remató entre carcajadas el tipo de comentarios que solía recibir en la intimidad: “Sí, me lo han comentado, como que ya viniste preparado”.

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