La Justicia falló a favor de Wanda Nara y, ahora, Mauro Icardi tendrá que llevar a sus hijas al colegio de forma obligatoria. El Juzgado Civil 106 intervino ante el incumplimiento del futbolista respecto a la educación presencial de las niñas, tras una presentación realizada por la abogada Ana Rosenfeld, quien exigió una resolución inmediata por las reiteradas ausencias de las menores al establecimiento.
Juan Etchegoyen, periodista de Infobae, relató que el juez Hagopian emitió un documento oficial con una orden clara hacia el padre. "Le pidió a Mauro Icardi que lleve a las nenas al colegio porque ellas tienen derecho, obviamente, a la educación", detalló el periodista. El tribunal actuó con urgencia frente a las inasistencias.
Wanda Nara aceptó que el jugador permaneciera más tiempo con las pequeñas, pero bajo una condición innegociable: que Francesca e Isabella no falten a clases. "Sí, sí, que se quede los días que quiera con las nenas, pero que las lleve al colegio", afirmó la mediática, según la información obtenida por Etchegoyen.
Ante el incumplimiento de la normativa, la sanción económica diaria es muy elevada para el deportista que reside en Turquía. "Por día va a tener que pagar la cifra de $50 millones", sostuvo el periodista. En esa línea, agregó que, por las últimas ausencias de la menores a la escuela, el jugador acumula un monto de $150 millones.
Además, el juez resolvió rechazar el pedido de Icardi para sustituir la asistencia presencial por un sistema de clases remotas. "La pretensión del progenitor de sustituir la asistencia escolar presencial por una modalidad de 'home school' carece de todo sustento jurídico, pedagógico y fáctico", sentenció el magistrado.
La autoridad judicial remarcó que el vínculo afectivo con el padre no debe interferir con el desarrollo de las niñas. "No desconozco la importancia del contacto del progenitor no conviviente con sus hijas", explicó el escrito oficial del juzgado.
El dictamen advirtió a Icardi que su conducta actual influirá en futuras peticiones dentro del expediente judicial y remarcó el valor que abonará cada vez que alguna de las hijas no se presente a clases. "Por no haber dado cumplimiento a la manda judicial, se impone a la parte demandada una multa de $50 millones", resolvió el juez.