En los inicios de su carrera mediática, uno de los caballitos de batalla de Wanda Nara consistía en asegurar que era virgen, atributo que le sirvió en su momento, por ejemplo para asegurar en tapas de revistas que el "hombre al que le entregaría su virginidad era Pablo Echarri".
Lo que parecía que solo podía pasar en nuestra farándula local, también llegó al mundo de las famosas series estadounidenses. La británica Rosie Mac saltó a la fama a través de su incursión en la exitosa serie Game of Thrones.
Con 18 años y un cuerpo escultural, confesó su polémica decisión de llegar virgen al matrimonio a The Sun: "Tengo muy alta la moral. Me gusta el tema de guardarme para mi marido. Quiero usar la fama para inspirar a otras chicas a no utilizar sus cuerpos para salir adelante".