La serie que ya se encuentra entre lo más visto de Flow no sólo refleja la vida y repentina muerte de Cris Miró sino que pone el foco en las minorías y en las persecuciones que sufría el colectivo trans en los años '90. La ficción creada por Martín Vatenberg pone luz a un pasado oscuro y advierte lo que todavía falta aprender en la sociedad argentina.
La carrera de la vedette y su ascenso a la fama fueron tan brillantes como estrepitosos. En cinco años se convirtió en la primera mujer trans en encabezar un espectáculo de revista en la Avenida Corrientes. Se sentó a la mesa de Mirtha Legrand, estuvo en el living de Susana Giménez, protagonizó tapas de revistas, hizo temporada en Mar del Plata y fue la vedette más buscada.
Cris falleció a los 34 años, en junio de 1999. Logró más de lo que había soñado, aunque no pudo conquistar que la opinión pública dejara de cuestionar quién era y cómo elegía vivir. Sin embargo, siguió adelante y enfrentó prejuicios de todo tipo, incluso el rechazo de su propia madre.
Su historia vuelve al presente de la mano de su biopic Cris Miró (Ella), que ya está disponible en forma completa en la televisión por cable para los suscriptores y cada domingo estrenará un capítulo en TNT. la joven española elegida para darle vida en la ficción es Mina Serrano.
La actriz que nació en Granada hace 26 años llegó al mundo artístico para quedarse. Más allá del innegable parecido físico, los destinos de Miró y Serrano parecieran estar unidos por una fuerza que va más allá del tiempo y el espacio.
Mina y Cris no fueron contemporáneas y por ende no tuvieron la oportunidad de conocerse pero hay algo que las conecta: la valentía para vencer tabúes y convertirse en lo que sentían desde el alma. Pueden mostrarse tal cual son y ocupar espacios que antes solo estaban reservados para mujeres heterosexuales.
Mina es modelo trans pionera en las pasarelas de España y París. Su nombre comenzó a sonar en Latinoamérica desde que trascendió su protagónico en la serie.
Hay algo que en el mundo artístico no puede compararse y que se define como "ángel". Así es ella, una artista angelada que destella luz a sus pasos, igual que describen a Cris Miró quienes tuvieron la oportunidad de conocerla en persona.
P: Cris no sólo fue una figura trans referente del espectáculo, sino que también abrió un camino para el resto del colectivo LGTBQ+. ¿Lo sentís así?
E: Creo que tocó ciertas notas que la diferenciaron del resto. Hay algo que sucede con todas las minorías. Pienso que la gente está esperando el momento para decir “ahhh, viste que son todas iguales”. Ella tenía una calidez muy especial y estaba más allá de ese tipo de comentarios despectivos. Siempre desde la sencillez. No era un mensaje complejo el que estaba dando. Ella te estaba diciendo “yo soy así y no tengo ningún problema con ello, ¿vos lo tenés?”.
P: Si bien Cris fue una bisagra para el colectivo, ¿Qué cambió en tu vida?
E: Cris me enseñó a sonreír más, antes no sonreía nunca y eso tiene un mensaje más profundo. Este detalle que parece superficial en realidad es una actitud ante la vida. A mi es lo que me inspira de Cris. Era muy generosa, tenía una forma de compartirse con el mundo desde la apertura, la bondad y la tranquilidad. Ella no se anteponía a que pudiese ser juzgada e incluso rechazada. Y eso hizo que la gente la percibiera de otra manera. Por desgracia, las personas LGTBQ estamos acostumbradas al rechazo y lo más fácil es ponernos a la defensiva y esperar a que cada encuentro que vayamos a tener con un otro sea agresivo. El trabajo de recibir a la gente desde la bondad hace que la situación cambie.
P: Que el otro se ponga en una actitud diferente y sea más receptivo...
E: Exactamente, eso me inspiró mucho de Cris.
P: ¿En qué cosas penas que la sociedad avanzó y en cuáles todavía nos falta deconstruirnos?
E: Por supuesto que hemos avanzado y hoy las chicas trans ocupamos muchos espacios por suerte. Gracias a Cris y a tantas otras yo estoy acá hablando con vos ahora. Igualmente, al día de hoy, también sufro muchos rechazos. Pienso que todavía falta que cambie la manera en la cual se nos retrata en las ficciones. Todavía hay una narrativa de los personajes trans que está íntimamente ligada a su identidad de género. Hay que romper con eso. Estaría bueno vernos en ficciones en las cuales nos pasen otras cosas. ¡A mi en la vida real me pasa de todo! Hay que seguir luchando para ganar derechos y nunca bajar los brazos.