Nuevamente el Hospital Italiano de Buenos Aires vuelve a vivir momentos de tensión por un conflicto vinculado al servicio de alimentación que presta Aramark. La situación se originó a partir de reclamos impulsados por UTHGRA, la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina, frente a una serie de irregularidades atribuidas a la compañía, que incluyen cambios en las condiciones laborales, falta de personal en sectores clave y cuestionamientos sobre el manejo de la relación sindical dentro del establecimiento.
Según el planteo gremial, la empresa habría intentado reemplazar trabajadores de jornada completa por esquemas part time, además de mantener una dotación insuficiente en áreas sensibles, lo que está generando sobrecarga laboral y afectando el funcionamiento diario del servicio. A esto se suman denuncias por incumplimientos en la entrega de indumentaria y desactualización en categorías laborales.
El conflicto incorpora un punto delicado, con respecto a cuestionamientos sobre la relación de la empresa con la representación sindical. Desde UTHGRA señalan prácticas que consideran desleales, vinculadas a la falta de reconocimiento adecuado de delegados y a un trato diferencial dentro del establecimiento. Advirtieron que, si no hay cambios, avanzarán con medidas de fuerza y presentaciones legales.
Además, fuentes sindicales aseguraron que la firma "monopoliza el tema de la comida en hospitales y empresas" pese a que "es mala comida y la mas cara".
El caso vuelve a poner el foco en el desempeño de la compañía en el sector salud. En la industria señalan que este tipo de conflictos no suelen quedar contenidos en un solo establecimiento, sino que terminan impactando en otros servicios que la empresa presta en general.
Este nuevo episodio se da poco después de la pérdida del contrato en Veladero, uno de los más importantes de su operación en el país. La reiteración de conflictos laborales y operativos empieza a configurar un escenario más inestable para la compañía, especialmente en servicios donde la continuidad y la calidad son factores críticos.