Una escuela de Buenos Aires prohibió el uso de mochilas por la ola de amenazas de tiroteos

La decisión se tomó tras el caso de la escuela de San Cristóbal, en Santa Fe, que conmocionó al país por el asesinato de Ian Cabrera dentro del colegio Mariano Moreno. Hay 15 provincias en alerta.

En un contexto de creciente preocupación por amenazas de tiroteos en escuelas de al menos quince provincias, una institución de Virreyes tomó una decisión inédita: prohibir el ingreso de mochilas. Se trata del colegio San Pablo, en el partido bonaerense de San Fernando, donde desde esta semana los estudiantes deben asistir únicamente con carpetas y cartucheras en la mano.

La medida fue comunicada a las familias el miércoles, luego de que aparecieran mensajes intimidatorios escritos en los baños del establecimiento. “Mañana tiroteo en el cole”, fue una de las frases que encendió las alarmas. A partir de ese momento, la dirección resolvió reforzar los controles y solicitó la presencia policial en la puerta del colegio.

El impacto fue inmediato: ausencias masivas, cursos prácticamente vacíos y escenas inusuales, como alumnos trasladando sus útiles en bolsas de compras. “El jueves en mi curso no fue nadie. El viernes fueron nueve personas nada más. De toda la secundaria éramos once chicos”, relató una estudiante en declaraciones a C5N.

La decisión del colegio se dio después del caso ocurrido en San Cristóbal, Santa Fe, donde un adolescente de 15 años ingresó armado a la escuela y asesinó a Ian Cabrera. Ese hecho, sumado a las amenazas replicadas en distintos puntos del país, generó un estado de alerta generalizado.

Entre los padres, el respaldo a la medida es amplio, aunque atravesado por la preocupación. “Es muy buena la idea para que haya un poco de control. Otra cosa no se puede hacer. No se pueden poner cámaras ni revisarlos”, sostuvo uno de ellos. En la misma línea, una madre expresó: “Me parece una buena medida para prevenir. Es un tema que se tiene que hablar en todas las casas. Todos los padres estamos con miedo”.

Otro testimonio fue aún más directo: “Nos sentimos seguros de que los chicos no traigan nada, porque las amenazas fueron dentro del colegio”.

Desde la conducción de la escuela remarcaron que se trata de una decisión excepcional. “Es una medida precautoria y transitoria. Recibimos a las familias, trabajamos con los estudiantes y vamos a seguir haciéndolo porque sabemos que esto es algo social”, explicó el vicedirector.

El directivo también vinculó lo ocurrido con el impacto del caso santafesino y el rol de las redes sociales: “Después de lo de Santa Fe, toda la comunidad quedó sensibilizada. Hay que trabajar fuertemente cómo se aborda esto en las familias. La solución no va a salir solo de la escuela, la tenemos que construir en comunidad. También necesitamos que el Estado intervenga en estas cuestiones", completó.

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