La problemática de la mora en los créditos de las familias es mencionada por el arco opositor desde hace meses en el Congreso. La acuciante situación de las, al menos, 6 millones de personas que no pueden afrontar sus deudas escaló y copó la agenda pública. Esto impulsó una discusión legislativa a la que el Gobierno no tuvo más alternativa que ceder.
En las últimas semanas, el oficialismo pasó de adjudicarle el problema a la compra de televisores para ver el Mundial que luego no pagaban, a acompañar con su voto en Diputados el tratamiento de los proyectos para resolver la problemática del sobreendeudamiento.
La sesión de esta tarde había sido pedida por la oposición y un grupo de legisladores que responden a gobernadores que supieron ser, hasta ahora, aliados del Gobierno Nacional. Ante la evidencia de que el número para iniciar el debate estaba garantizado, La Libertad Avanza dio un giro de 180 grados en el que simuló dar quorum (al inicio de la sesión estaban presentes en el recinto, aunque no sentados en sus bancas) y luego selló su "nueva estrategia" con el voto afirmativo para el emplazamiento a comisiones –que se aprobó con 249 votos -.
Lo mismo ocurrió con la prórroga de emergencia en discapacidad, en cuyo caso, la contradicción en la narrativa oficialista es aún más evidente: Javier Milei vetó este mismo proyecto hace un año atrás.
Detrás de la lógica de "si no puedes contra tu enemigo, únete a él" se inscribe una realidad táctica: el Gobierno no pudo negociar con los gobernadores como sucedió hasta el momento. De todos modos, desde el bloque libertario insisten con que se trató de una "discusión de reglamento ganada por el oficialismo".
El emplazamiento a comisiones se aprobó con 249 votos.
Lo aprobado este miércoles en Diputados es un cronograma para el tratamiento de ambos temas, que fija una fecha de dictamen para cada uno –indispensable para que los proyectos lleguen al recinto-. En el caso de discapacidad habrá una reunión informativa el próximo 16 de septiembre y deberá emitirse dictamen el 23, mientras que para endeudamiento habrá dos reuniones informativas (el 15 y 22 de septiembre) y el despacho se firmará el 29.
Dentro de los argumentos que dan desde el bloque libertario para adjudicarse una victoria, hay un dato cierto e importante: La Libertad Avanza controla las comisiones, por lo que controlará los dictámenes. El oficialismo construyó una mayoría con el PRO y la UCR en todas las comisiones a las que tienen giro los proyectos.
El desafío para la oposición será intentar avanzar ante la inobjetable realidad numérica, aunque ahora tendrán disponible la carta del “costo político”. Si La Libertad Avanza votó a favor de tratar estos temas para darle una solución a la sociedad, ¿cómo explicarían que esa promesa sea incumplida? El jefe de bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, aseguró en un pasillo tras la votación que habrá iniciativas del Gobierno para ambos temas.
El malestar de los aliados
Si bien el "cambio de estrategia" oficialista fue anunciado con anticipación, ya que en la tarde del martes citó a los jefes de bloques aliados para adelantar esta nueva jugada, el volantazo no tuvo buena recepción en la UCR y el PRO.
Una fuente del radicalismo hizo especial énfasis en la decisión del bloque de no bajar al recinto en el comienzo de la sesión, en una muestra de diferenciación con el oficialismo. "Se piensan que hablan por nosotros", agregó ofuscado.
El malestar se replica también en el PRO que, después de la reunión, publicó un comunicado en X titulado "Forzar debates en el recinto no los acelera, los entorpece".
De todos modos, todos votaron a favor de los emplazamientos. Solo el santacruceño José Garrido votó en contra del tratamiento del sobreendeudamiento. "A la oposición le sirve que el tema siga en agenda un tiempo más, mientras que el Gobierno aprovecha para dilatar", explicó.