Luego de la tensa jornada del sábado, en la que la Policía de la Ciudad reprimió a los manifestantes que apoyaban a Cristina Kirchner en Recoleta, el barrio amaneció tranquilo, con unas veinte personas haciendo guardia en la puerta del domicilio de la vicepresidenta.
Pese a la fría mañana porteña, varias personas continúan presentes en Uruguay y Juncal para mostrar su apoyo después de que el sábado el Gobierno de la Ciudad vallara varias calles aledañas para impedir que los manifestantes se acercaran a lo que ya es una emblemática esquina.
Las marchas iban a realizarse inicialmente en Parque Chacabuco y Parque Lezama. Al conocerse la decisión del Gobierno porteño de vallar las inmediaciones de la casa de la vicepresidenta, se decidió mudarlas a Juncal y Paraná, precisamente en la Plaza Vicente López y Planes.
Las vallas habían sido dispuestas en Juncal y Paraná y Juncal y Uruguay, en inmediaciones del domicilio de la vicepresidenta, donde también concurrió la guardia de infantería y un camión hidrante de la Policía de la Ciudad, que se retiraron unas horas, pero luego volvieron y reprimieron a manifestantes cuando estos derribaron el vallado, cerca de las 18.
MARCHAS de APOYO a CRISTINA KIRCHNER: REPRESIÓN y TENSIÓN POLÍTICA
Este domingo, el barrio amaneció tranquilo, sin vallas, con los encargados de los edificios cumpliendo con las labores de limpieza de las veredas. Una vecina de la zona dialogó con el móvil de C5N y destacó la limpieza y el orden de los manifestantes, al contrario de varias versiones que mencionaban desmanes y suciedad.
Cristina Kirchner agradeció a los manifestantes
Luego de un sábado intenso, con marchas de apoyo en todo el país y una brutal represión por parte de la Policía de la Ciudad contra manifestantes kirchneristas congregados en el barrio de la Recoleta, la vicepresidenta Cristina Kirchner bajó a la calle a hablar con la militancia y agradecer el apoyo. Además, envió en mensaje a los principales referentes de la oposición, a quienes les reclamó que "dejen de competir para ver quién odia más al peronismo".
La vicepresidenta señaló que “desde que el Partido Judicial pidió doce años de condena por cada uno de los mejores años que vivió el pueblo argentino” hubo manifestaciones en todo el país, pero que en “el único lugar donde se produjeron escenas de violencia fue en la Ciudad de Buenos Aires y en la puerta de mi casa”.
“La violencia fue provocada por odio al peronismo. No toleran el amor y a la alegría de los peronistas. Siempre hemos sido objeto de la violencia. Durante la pandemia quemaron barbijos, violaron la cuarentena, mostraron horcas y bolsas mortuorias, colocaron guillotinas en las plazas, pero los violentos somos nosotros. Es increíble el grado de cinismo y perversión. Quieren exterminar el peronismo. Lo han intentado todo. Las peores violencias, la desaparición de personas. No aceptan que el pueblo pueda expresarse", señaló Cristina desde un escenario armado en la esquina de Juncal y Uruguay.
Por último, les pidió a sus seguidores que "vayan a descansar porque ha sido un algo día”, Y les advirtió que "aunque viva mil años, no me va a alcanzar para agradecer el amor, la solidaridad y la lealtad de todos ustedes".
Habrá manifestaciones el domingo
Al mediodía del domingo, los manifestantes retomarán sus muestras de apoyo a la vicepresidenta en distintos puntos del país, para respaldar a Cristina luego del pedido de condena del fiscal Luciani en la Causa Vialidad.