El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, asistió este miércoles a la Cámara de Diputados para presentar su Informe de Gestión en medio de múltiples denuncias en su contra por enriquecimiento ilícito, lo que obligó al Gobierno a respaldarlo de manera pública hace semanas y, en esta ocasión, con la presencia del presidente Javier Milei y los ministros en los balcones de la Cámara Alta.
En la primera parte de su intervención, que duró cerca de dos horas, previo al paso de preguntas del cuerpo legislativo, el jefe de Gabinete repasó lo que consideró los principales hitos del Gobierno, trazó el rumbo del año legislativo y negó todas las acusaciones en su contra.
"Pedí disculpas a los argentinos, entendiendo que mi conducta debe ser siempre clara, y me puse a disposición de la Justicia frente a cada denuncia. Lamentablemente, estas disculpas han sido utilizadas por algunos miembros de esta Cámara como una herramienta política para obstaculizar la gestión del Gobierno, lo cual claramente no me sorprende", señaló el funcionario sobre el final de su exposición en el recinto.
En relación a sus viajes personales, el patrimonio y el carácter de sus declaraciones juradas, Adorni señaló: "Los miembros de la Cámara quieren asemejar el gasto privado con los gastos públicos y a las actividades de mi vida privada con actos de Gobierno. Ni constitucional ni penal ni civilmente son comparables".
"Quiero dejar en claro que he afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia y que únicamente se circunscriben a vacaciones personales y de mi círculo familiar. No se trataron de viajes financiados por terceros en el marco del decreto 1179/2016, ni de obsequios de ningún tipo", sentenció el jefe de Gabinete en lo que fue el clímax más caliente de su discurso.