Residentes del Hospital Posadas reclamaron contra el ajuste del Gobierno en salud

Los trabajadores advierten por la pérdida del poder adquisitivo, falta de insumos, recorte de residencias y condiciones laborales.

Los residentes del Hospital Posadas realizaron este miércoles una jornada de protesta frente al establecimiento para visibilizar el impacto del ajuste en el sistema de salud. Con carteles, guardapolvos y testimonios, denunciaron una situación crítica que combina la caída del poder adquisitivo, sobrecarga laboral, despidos y falta de recursos básicos para la atención.

En diálogo con C5N, Eugenia, una médica residente de terapia intensiva, describió la situación en términos críticos. “No llegamos a fin de mes después de haber estudiado más de 10 años para estar en este lugar. Atendemos pacientes en terapia intensiva que están al borde de la muerte y reclamamos por las condiciones en las que estamos trabajando”, expresó.

La profesional apuntó además contra la extensión de las jornadas laborales: “Hacemos guardias de 24 horas y ahora pretenden que trabajemos media jornada más, es decir 30 horas atendiendo a los mismos pacientes sin dormir. Necesitamos estar lúcidos y así no podemos”. En ese sentido, remarcó el deterioro salarial: “Mi sueldo no llega al millón de pesos. Antes decíamos que no llegábamos a fin de mes y ahora no llegamos ni a la mitad”.

El reclamo también incluyó la denuncia por falta de insumos y equipamiento. Un residente de emergentología advirtió que el hospital atiende a una población estimada de seis millones de habitantes, pero atraviesa serias limitaciones: “Hoy no tenemos tomógrafo porque se usaba día y noche y se terminó rompiendo. La sobreutilización sin mantenimiento adecuado lo afectó”.

Desde el área de neurología, otra residente sumó cuestionamientos a la relación con las autoridades nacionales. “Es muy lamentable la poca comunicación que tenemos con el Gobierno. Nos ofrecen un bono, pero después nos dicen que si lo aceptamos no podemos seguir reclamando. Ni siquiera hay compromiso de pago”, sostuvo.

El desgaste físico y mental fue uno de los ejes más repetidos durante la protesta. “Muchos compañeros están de guardia 24 o 35 horas. ¿Quién quiere ser atendido por un médico agotado, que no pudo descansar y no tiene las capacidades cognitivas necesarias?”, planteó, y advirtió que esta situación “termina perjudicando directamente a los pacientes”.

El conflicto en el Posadas es parte en un escenario más amplio de tensión en el sistema sanitario, donde los profesionales denuncian que el ajuste presupuestario impacta de lleno en la calidad de atención y en la formación de nuevos médicos.

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