Tras las violentas jornadas de represión de las fuerzas de Seguridad comandadas por la ministra Patricia Bullrich contra manifestantes que protestaban en el Congreso mientras la Cámara de Diputados debatía el proyecto de la Ley Ómnibus, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) realizó una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para pedir que se tomen "medidas de protección para trabajadores de prensa, defensores de derechos humanos y manifestantes".
Junto al Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SipreBa), la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (Argra) y el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh), el CELS manifestó su "preocupación por la reiteración de operativos desproporcionados que terminan con personas detenidas y con heridas graves".
"En los alrededores del edificio del Congreso se utilizaron carros hidrantes, tonfas y escudos policiales para golpear a manifestantes, motos para la persecución, incluso en veredas y plazas. Se utilizaron balas de goma, muchas disparadas a la altura de la cabeza, gases lacrimógenos e irritantes, que producen quemaduras en la piel", enumeró el CELS.
Según la ONG que preside el periodista Horacio Verbitsky, el operativo de las fuerzas de seguridad fue "violento, desproporcionado y represivo", y estuvo dispuesto "para amedrentar y disolver la protesta, no para liberar calles".
En la denuncia, solicitan a la CIDH el otorgamiento de medidas cautelares a favor de los trabajadores de prensa y los abogados defensores de los manifestantes.