El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reconoció que la presencia de su esposa en la comitiva oficial que viajó a Nueva York en el avión presidencial fue "una pésima decisión". El funcionario admitió que no advirtió el error al aceptar la invitación de Presidencia, aunque remarcó que el episodio no constituyó un delito ni generó gastos extra al Estado.
Respecto a la controversia por sus vacaciones familiares en Uruguay, el ministro coordinador aseguró que el costo salió de su propio patrimonio. En una entrevista a LN+, Adorni sostuvo sobre el origen de los fondos: “No tengo nada que ocultar, es el dinero familiar gastado en una actividad de cuatro días de vacaciones con mis nenes”.
El funcionario de Casa Rosada también realizó un mea culpa por sus polémicas declaraciones iniciales sobre el tema, en las que utilizó la frase "voy a deslomarme". En ese sentido, reconoció: “Utilicé una palabra equivocada, fue inapropiado”.
El titular de ministros vinculó la escalada del conflicto con una operación de desgaste contra la gestión de Javier Milei. Según su visión, el incidente forma parte de una serie de ataques destinados a desestabilizar la administración nacional mediante la difusión de material obtenido en ámbitos reservados.
La Jefatura de Gabinete sostiene que el video surgió del entorno oficial
El funcionario denunció que la grabación del aeropuerto, donde aparece su familia, provino de sectores con acceso al círculo íntimo del poder. “El video salió de las puertas para adentro, estaban de ese lado del vidrio del aeropuerto”, señaló Adorni para confirmar que la filtración fue interna.
El jefe de Gabinete manifestó su indignación por el tiempo en que el material permaneció oculto antes de su publicación. “Hace un mes que tienen guardado el video; es macabro lo que hicieron con mis nenes”, resaltó el funcionario, aunque evitó dar nombres sobre los posibles responsables de la maniobra.
La sospecha de una "interna" gubernamental sobrevoló la entrevista, aunque no hubo menciones directas a la interna entre Karina Milei y el asesor Santiago Caputo. El ministro coordinador concluyó que el objetivo fue dañar al Gobierno y ratificó que la vara ética de la gestión se mantendrá en un nivel alto.