El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella cayó a 2,30 puntos en marzo. Este número representa una contracción del 3,5% frente a febrero y ubica al indicador en su marca mínima desde el inicio del mandato de Javier Milei.
La encuesta nacional refleja tres mermas consecutivas en los primeros meses del año, con un retroceso acumulado del 6,5% desde diciembre. De este modo, el promedio de la actual administración se sitúa en una cifra intermedia entre los registros iniciales de Mauricio Macri y Alberto Fernández.
El análisis interno del índice revela resultados negativos en cuatro de sus cinco componentes. Al respecto, el documento detalla que la honestidad se mantiene como el valor más elevado entre los componentes, pero la mayoría muestra retrocesos. Asimismo, el texto subraya que la eficiencia es la única que mejora, pese a la tendencia dominante.
A nivel demográfico, el estudio advierte sobre una profundización de la brecha de género, con un claro predominio de opiniones favorables entre los hombres. Además, el oficialismo perdió el respaldo mayoritario de los jóvenes de 18 a 29 años, un sector que cedió el liderazgo ante el grupo etario de 30 a 49 años tras una abrupta caída del 25,8%.
En el plano territorial, el interior del país conserva el mayor nivel de apoyo, en contraste con el Gran Buenos Aires, zona que reporta el descenso más pronunciado. Otras variables indican un mayor acompañamiento entre los ciudadanos con educación superior y entre quienes afirman no haber sufrido delitos en el último año.
Finalmente, la medición confirma una fuerte polarización atada a las perspectivas sobre el futuro económico. Mientras los sectores con expectativas positivas elevan su puntuación a 4,18, quienes anticipan un empeoramiento apenas alcanzan 0,50 puntos. Sobre esta dinámica, el relevamiento concluye: “La diferencia entre optimistas y pesimistas se mantiene en niveles muy altos”.