El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, entregó las llaves de la Ciudad de Buenos Aires al papa León XIV frente al Monumento a Juan de Garay. El homenaje institucional aconteció tras la audiencia bilateral con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, con el propósito de otorgar al Santo Padre la distinción de Visitante Ilustre.
La ceremonia formal tuvo lugar en las inmediaciones de la sede del Poder Ejecutivo Nacional. El espacio contiguo a la Casa de Gobierno sirvió de escenario para un breve encuentro entre el mandatario porteño y el líder de la Iglesia Católica.
Durante el acto, el jefe comunal expresó el afecto y la gratitud de la comunidad local hacia el Pontífice. El gesto institucional ratificó la declaración previa de Visitante Ilustre que aprobó la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
El desarrollo de la actividad protocolar respetó las pautas acordadas entre los equipos de organización. La logística de la Ciudad y el personal de seguridad de la comitiva vaticana supervisaron el despliegue alrededor del monumento.
La comitiva pontificia continuó su agenda oficial en el Palacio Libertad
Este reconocimiento puso fin a la serie de actividades oficiales previstas en el perímetro de la Plaza de Mayo. La agenda del visitante concluyó sus compromisos en las inmediaciones del edificio gubernamental.
Inmediatamente después del traspaso de la distinción, el auto del Sumo Pontífice inició su desplazamiento. Los vehículos de la custodia escoltaron al Papa hacia el siguiente punto de su itinerario en la capital.
León XIV participará de un encuentro en el Palacio Libertad junto a Javier Milei y altos funcionarios. La reunión contará con la presencia de ministros del Gabinete, gobernadores provinciales y miembros del cuerpo diplomático acreditado en la República Argentina.