El presidente Javier Milei destacó el rol del Congreso para "blindar al presidente del Banco Central y al directorio de los atropellos de la política" y lo describió como "la casa del pueblo" que debe aprobar o negar impuestos, pero volvió a criticarlo minutos después al explicar cómo funcionaría su propuesta legislativa de "grillete fiscal".
"La historia nos enseñó que el Congreso es el gran aliado del gasto público", disparó el jefe de Estado y puntualizó: "Teniendo como ejemplo reciente el año pasado, cuando luchamos con uñas y dientes contra decenas de leyes que buscaban precipitar la quiebra del Estado".
En el anuncio de la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), también anunció la propuesta de "grillete fiscal" para que el Congreso deba modificar el presupuesto nacional cada vez que el resultado fiscal sea deficitario "durante varios meses seguidos". De lo contrario, se recurrirá a un shutdown similar al que aplica el gobierno de Estados Unidos.
"Se paralizarán las actividades no esenciales del Estado, se congelarán los gastos nuevos, no se adjudicarán contratos, no se tomará personal y se frenarán las transferencias discrecionales a las provincias", explicó Milei este jueves en cadena nacional y sumó: "Durante lo que dure el grillete el Presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios no cobrarán un solo peso de sueldo".
El economista celebró: "Por primera vez en nuestra historia, si la política no hace los deberes, la política pagará el costo no lo pagará la gente".
La invitación a las provincias para que también implementen el "grillete fiscal"
Milei invitó a las provincias a que adhieren al régimen de "grillete fiscal" y lo implementen en sus Legislaturas provinciales para garantizar el déficit cero. Lo definió como "una regla fiscal permanente que asegurará que la Argentina no puede votar ni sostener un presupuesto deficitario".
"Cuando las cuentas se desordenan es la política la que debe dar un paso al frente y pagar el precio, no la sociedad", concluyó el economista.