El presidente Javier Milei ya se encuentra nuevamente en la Argentina tras finalizar su gira oficial por Hungría, un periplo que incluyó reuniones políticas, exposiciones internacionales y una agenda alineada con sectores de la derecha global. El mandatario arribó al país por la mañana del domingo luego de una travesía aérea de alrededor de 18 horas, con una escala técnica en Gran Canaria, y se dirigía hacia la residencia de Olivos acompañado por una comitiva reducida.
El vuelo que lo trajo de regreso partió desde Budapest el sábado por la noche. Junto al jefe de Estado viajaron su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. De este modo, el Gobierno dio por concluida una visita en la que el Presidente mantuvo encuentros con autoridades húngaras como Tamás Sulyok y Viktor Orbán, participó de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y recibió una distinción académica en la Universidad Ludovika.
El viaje del mandatario se produjo en un contexto político y mediático adverso para el Gobierno. Durante los últimos días se conocieron audios y chats que lo vinculan con el empresario Mauricio Novelli en el marco de la presunta estafa con la criptomoneda $LIBRA, un escándalo que escaló rápidamente y generó nuevas críticas desde distintos sectores de la oposición. Las revelaciones incrementaron la presión sobre la Casa Rosada y reavivaron cuestionamientos sobre la responsabilidad del Presidente en el caso.
A ese frente se sumó otra controversia que golpea al círculo más cercano del oficialismo. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó en el centro de la escena tras conocerse detalles de un viaje a Punta del Este realizado en un avión privado, cuyo costo habría sido cubierto por una productora con contratos vigentes con la televisión pública. El episodio abrió interrogantes sobre posibles conflictos de interés y motivó pedidos de explicaciones que aún no tuvieron una respuesta concluyente.
El regreso de Milei también coincide con una semana atravesada por datos económicos preocupantes. Informes recientes indicaron un aumento del desempleo durante 2025, consolidando una tendencia que impacta con fuerza en distintos sectores productivos. En paralelo, se conoció que la tasa de morosidad se cuadruplicó en el último año, reflejando las dificultades crecientes de hogares y empresas para afrontar sus compromisos financieros.
En ese marco, el Presidente había aprovechado su paso por Hungría para insistir con el rumbo económico de su gestión y defender los resultados obtenidos hasta el momento. Durante su exposición en la CPAC, Milei volvió a destacar la desaceleración inflacionaria como uno de los principales logros de su administración, aunque introdujo un matiz en sus proyecciones: ya no habló de una eliminación inminente del fenómeno, sino que la ubicó hacia el final de su mandato.
“Gracias a nuestra política logramos sacar el país a flote. Pasamos a una inflación que está en torno al 30% y, probablemente, sobre el final de nuestro mandato, la terminaremos por exterminar”, sostuvo ante dirigentes internacionales, en un discurso en el que también volvió a cargar contra el socialismo y reivindicó su programa de reformas.