Adrián Grassi, exsubsecretario de Justicia de la provincia de Buenos Aires durante la administración de María Eugenia Vidal, se negó a declarar en la causa que investiga la persecución a dirigentes sindicales por parte del gobierno de Cambiemos.
Adrián Grassi, exsubsecretario de Justicia de la provincia de Buenos Aires durante la administración de María Eugenia Vidal, se negó a declarar en la causa que investiga la persecución a dirigentes sindicales por parte del gobierno de Cambiemos.
La estrategia utilizada fue en la misma línea que el resto de los acusados. En su declaración indagatoria no expresó palabras y presentó un escrito como descargo donde negó las acusaciones en su contra.
"No voy a contestar preguntas", manifestó el exfuncionario luego de ser consultado por periodistas a la salida del tribunal. "Se van a enterar a través del juzgado", completó.
Grassi era uno de los asistentes a la reunión realizada en junio de 2017 y utilizó la palabra "fastidio" para referirse al temario del mitin. Contó, además, que Marcelo Villegas, exministro de Trabajo de la PBA, le entregó un papelito que él tiró.
El miércoles, Roberto Gigante, ministro de Infraestructura bonaerense durante esa gestión, también se negó a declarar en la causa que investiga el armado de causas a dirigentes gremiales con el apoyo de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).
Villegas, uno de los principales imputados de la causa de la mesa judicial, está citado a declarar el próximo viernes 18 de marzo. El exfuncionario fue el encargado de poner en palabras la idea de una "Gestapo" para perseguir a sindicalistas.