El gobernador bonaerense Axel Kicillof brinda este lunes una conferencia de prensa tras el fallo favorable a la Argentina en la causa por la expropiación de YPF y vuelve a reivindicar la nacionalización de la petrolera como una decisión "soberana y estratégica".
Acompañado por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, el mandatario se refirió a la resolución emitida por la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que anuló la condena contra Argentina por la expropiación de la petrolera en 2012 y que revirtió la sentencia de primera instancia, que obligaba a que nuestro país pagara más de u$s16.000 millones.
Kicillof hizo un repaso histórico de las últimas décadas, y destacó que "durante los 90 se llevaron adelante una serie de privatizaciones de empresas públicas, algunas de ellas estratégicas para la Argentina", que fueron "hechas a las apuradas, mal y además con resultados desastrosos, que fueron una calamidad para el país".
"YPF es un caso más de privatizaciones mal hechas que llevaron al vaciamiento de activos estratégicos de la Argentina. Lo vuelvo a repetir porque hoy estamos frente a un gobierno que pretende de nuevo tanto en la hidrovía, como en la propia AySA, como en las autopistas, como, por supuesto, en YPF, donde planteó Milei lo mismo, que fue reprivatizar YPF, ese era su objetivo", subrayó.
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"La primera enseñanza que extraigo de esto es que las privatizaciones que está haciendo el gobierno de Milei son del mismo carácter de las de los 90 y entonces conducen probablemente por los mismos caminos. Una privatización a favor de determinados intereses y no del país conduce, como en aquella década, a un desastre absoluto", insistió.
En esa línea, mostró una reducción en la producción de la empresa cuando estuvo en manos de la española Repsol. "La de petróleo, prácticamente cayó a la mitad. En el caso del gas, hubo un crecimiento inicial y luego un derrumbe del 43% desde el pico. Otro tanto ocurrió con las reservas. Fue un vaciamiento, que desencadenó un problema macroeconómico", expresó el gobernador.
De esta manera, según explicó, "YPF, empresa líder en gas, petróleo y energía de la Argentina, dedicó sus ganancias y su rentabilidad en las manos privatizadas de Repsol a generar inversiones en otros países y en otros lugares". "Esto obviamente tuvo como resultado que Argentina, de ser un país de que tenía un superávit comercial energético, tuvo que empezar a importar combustibles", sintetizó, y añadió que "este desastre condujo a la escasez de divisas".
Axel Kicillof contó cómo fue la expropiación de YPF
El gobernador destacó que "en aquel entonces, con Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de la Nación, y yo viceministro de economía, se le plantea a la empresa que debían revertir esta situación, que debían invertir en la Argentina, que debían explorar, que debían sostener las mejores prácticas internacionales para que no siguiera cayendo la producción de hidrocarburos de YPF; y la respuesta fue que Repsol era un grupo transnacional que veía conveniente invertir donde le diera la gana".
"El Estado tiene la potestad, como muchísimos otros en el mundo, de indicar que determinado bien, en este caso el control de YPF, es de interés estratégico y por tanto está sujeto a la recuperación por su parte. Los pasos consistieron en tasar aquel bien, en este caso el 51% de las acciones de YPF, y luego esa tasación realizada por el Tribunal de la Nación, como indica la ley, y luego pagarle la indemnización a quien era propietario del bien y dejó de tenerlo, Repsol", repasó.
"La tasación alcanzó aproximadamente u$s5000 millones que se le pagó en títulos públicos a Repsol y al mismo tiempo se llegó a un acuerdo amistoso con el que se sintió satisfecho y de esa manera terminó todas las causas judiciales, las querellas, las protestas y los conflictos que había abierto luego de realizarse la nacionalización", continuó Kicillof.
"Con el cambio de gestión cambió la tendencia rápidamente, se interrumpe la caída y comienza un proceso de recuperación. Necesitábamos que YPF volviera a ser la empresa líder en materia de hidrocarburos, que llevara adelante además el proceso de puesta en marcha de Vaca Muerta", resaltó.
"Si se hubiera dejado seguir funcionando a YPF privatizada, íbamos a convertirnos en un país sin gas y sin petróleo, que se iba a ver obligado a importar hidrocarburos, lo cual obviamente generaba el problema de los dólares", resumió.