La Casa Rosada busca desde hace meses los temas sensibles que le permitan marcar la agenda y el debate político. Y ya tiene el elegido para el mes de septiembre, que tendrá nuevamente al Congreso y a los acuerdos pre electorales como protagonistas: la suspensión o eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Este último jueves, la titular del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, le confirmó a la prensa que quiere llevar la reforma política del Gobierno a trabajo de comisión en 15 días. Aprovechó la atención que hubo en la Cámara Alta por la última sesión, donde se aprobaron 67 pliegos judiciales.
Tanto la exministra como el presidente Javier Milei confían en retomar los acuerdos con los gobernadores, que le marcaron la cancha al Ejecutivo con el proyecto de modificación de la Ley de Tierras. La apuesta es que esos vínculos se puedan alinear sobre el debate de la reforma política a través del nexo que profundiza el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y de los acuerdos comandados por la secretaria de la Presidencia, Karina Milei.
La pregunta que se hacen acá muchos jefes provinciales de cara al 2027 es cuáles serán las condiciones que les impondrá el oficialismo según acompañen o no sus próximos proyectos: competidores fuertes en sus territorios versus margen de acción para que busquen la reelección o sus nombrados tengan chances de ganar.
La agenda hiperactiva de Santilli
En paralelo a lo anunciado por Bullrich, el jefe de Gabinete mantuvo reuniones importantes en la Casa de Gobierno. La primera, con los gobernadores de la región centro del país: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y el cordobés Martín Llaryora. Este último estuvo acompañado por su ministro de Gobierno, Manuel Calvo.
En las últimas semanas, ese ministro cordobés fue el encargado de salir a difundir en diferentes medios locales que el oficialismo de la provincia está al tanto de la intención electoral de La Libertad Avanza de que al Presidente le vaya bien en ese distrito, como pasó en el 2023. Y dio a entender que esa posibilidad convive con la carrera del gobernador Llaryora en la búsqueda de su reelección por más "que la fuerza política de Milei presente candidato propio en esa competencia".
El eje de ese encuentro fueron las tarifas energéticas y las obras viales que le demandan esos distritos al Estado nacional. Además, quedó expreso el rechazo al proyecto que pretende dar de baja el beneficio de Zona Fría para las tarifas de gas, que es ni más ni menos que el acompañamiento que tienen los habitantes en territorios con bajas temperaturas en invierno para contar con precios accesibles al necesitar mayor consumo. Por último, se expresó la dificultad de los sectores productivos con el incremento de los costos energéticos para que sus rubros sean rentables. Sobre esto, Santilli tomó el compromiso de intermediar con el ministro Luis Caputo y con la secretaría de Energía.
Pero la agenda hiperactiva del jefe de ministros no terminó ahí. Cerró el día con la reunión con los representantes que eligió el expresidente Mauricio Macri para avanzar con las negociaciones entre el PRO y LLA: Cristian Ritondo y su mano derecha, Fernando de Andreis. También estuvieron Martín y Lule Menem.
Al cierre de la reunión, Ritondo y De Andreis hablaron con los periodistas acreditados en Casa Rosada y dejaron, además de muchas críticas al "populismo", dos definiciones claras. "Revisamos distrito por distrito, salvo donde el PRO gestiona, qué dirigentes tenemos con intenciones de competir y qué posibilidades tenemos", afirmó Ritondo, y fue amplio sobre la postura del PRO con respecto a las PASO: "Macri y Milei fueron resultado de las elecciones primarias. No son ni buenas ni malas. Tienen un costo económico y hay que ver si la gente tiene ganas de votar tantas veces. Pero no tenemos una posición tomada aún".
Por su lado, De Andreis también fue esquivo sobre la discusión de las PASO, pero dejó una premisa que le atribuyó a Macri: "Tenemos la clara misión de agotar todas las instancias para blindar el cambio en la Argentina y que no haya un retroceso como pasó en el 2019".
Más allá de la promesa de ambas fuerzas para tener reuniones quincenales que vayan aceitando el acuerdo de la derecha moderada con la anarco capitalista, no se terminan de confiar mucho y, según supo C5N, por ahora todo es considerado como promesas de acuerdos que "hay que ver si se cumplen". Va a depender de quién necesite a quién y del rumbo económico. Nadie va a querer quedar pegado a una experiencia que todavía no deja muy claro si el fracaso va a ser más ruidoso de lo que parece a un año del compromiso con las urnas.
Sin ir más lejos, esta última semana el jefe del bloque PRO del Senado, Martín Goerling, de línea directa con Macri, afirmó públicamente que su partido "va a presentar candidato propio".
Hay que negociar…
En línea con estos avisos de los "aliados" del Gobierno, a la senadora Bullrich le llegó otro aviso también en la última sesión. Su par representante de la provincia de Chubut, Edith Terenzi, que responde al gobernador Ignacio Torres, dijo en el recinto que si se trata de reformas "hay que abordar también el proyecto de Ficha Limpia", impulsado por dirigentes PRO y que busca que nadie condenado por corrupción se pueda presentar a elecciones.
El aviso fue ni más ni menos para que Bulrrich y la Rosada sepan que van a tener que negociar. La exministra respondió y afirmó que "ese proyecto ya está dentro de la reforma política", pero que "no sabe si se aprobará junto con la eliminación de las PASO" o no.
Sumado a esto se dan los datos económicos que no se pueden tapar con la mano. Esta semana la Universidad Católica Argentina (UCA) sacó dos informes dramáticos que narran con detalle lo que se escucha en cualquier comercio del territorio nacional y en cualquier móvil de televisión o radio cuando se frena a ciudadanos para que opinen de su pasar económico.
Uno releva que el 46% de los adultos mayores de nuestro país no llega a fin de mes y deja de comprar remedios o alimentos, y el otro que 7 de cada 10 jóvenes de 18 a 25 años de la Argentina no tiene trabajo formal o está desocupado.
Este breve resumen es también lo que observan los mandatarios provinciales y los legisladores nacionales que les responden a la hora de ver hasta dónde van a ceder. Ahí entra el rol fundamental del ministro Caputo. ¿Soltará recursos, los que le corresponden a los distritos, o no en la recta final del año? Sobre la mención de "justicia social" que hizo en su última aparición, todavía no se sabe cuánto de eso autorizó o no Milei o la secretaria de Presidencia, o qué límites o alcances tiene.
La hora de la verdad será cuando presenten en el Congreso su Presupuesto 2027 a mediados de septiembre. En un momento iba a ser el propio Presidente el que lo haga público en el Parlamento, pero en los últimos días avisaron desde el área de comunicación oficial que no será así.
Siguiendo su estrategia, el oficialismo va a intercalar esos temas en septiembre para usar la propuesta de reforma política y elecciones primarias como cortina frente a todos los cuestionamientos que tendrá su ley de leyes, como se le suele decir al presupuesto gubernamental.
Las PASO no se tocan
Un armador y legislador de la principal oposición peronista le dijo a este medio que "avanzan los días y no hay ningún tipo de chances de que el Gobierno logre eliminar o suspender las primarias". "El argumento de que es por los recursos económicos es mentira. Dijeron lo mismo con la Boleta Única de Papel el año pasado y gastaron cuatro veces más", agregó el mismo dirigente que trabaja por la unidad de Fuerza Patria. Espacio que, en su última Cumbre PJ, delineó la estrategia de sostener las PASO como herramienta para dirimir internas de cara a la sociedad.
El otro argumento que impulsará LLA para imponer el debate de reforma electoral es el del financiamiento de los partidos políticos, para el cual utilizará el concepto de "transparencia".
Sobre este punto, en el cual el oficialismo pretende aumentar el porcentaje de aportes privados que se pueden hacer para una campaña, el mismo legislador agregó que "ahí lo que se debate no es entre los aportes públicos o privados para supuestamente abaratar el gasto del Estado, sino entre blanco o negro, porque ningún aportante quiere mostrar que sumó a un partido que después pierda".