Buscate un abogado: el cambio de estrategia de Manuel Adorni

El jefe de Gabinete ya tiene quien lo represente en los expedientes judiciales vinculados a su patrimonio. Será una semana movida: el fiscal citó a declarar a su escribana y se espera más documentación sobre los inmuebles de Caballito y Exaltación de la Cruz, además de registros de sus viajes al exterior.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, escuchó el consejo que le dio el exministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona y se buscó un abogado. Esto implica que ahora tendrá quien lo represente en los expedientes judiciales vinculados a su patrimonio para dar respuesta a los requerimientos de jueces y fiscales. Un entendible cambio de estrategia, luego de que fracasara la de confrontar con quienes son –o somos– "apenas periodistas", en una malograda conferencia de prensa.

"Yo lo que creo, y se lo he dicho a Manuel, es que él es un enorme expositor. Es brillante. Pero en causa propia es distinto. Es como los abogados: pueden ser buenos, pero cuando te toca a vos, mejor buscate un abogado", reveló Cúneo Libarona en un reportaje que le concedió al programa Toma y Daca, que se emite por el streaming Futurock, el domingo pasado.

Una semana más tarde, aquel consejo se hizo carne. El abogado al que contactó Adorni es Matías Ledesma, según reveló el portal de noticias Infobae. Se trata de un penalista de perfil bajo, pero bien reputado en los tribunales federales de Comodoro Py. Un abogado que intervino en un expediente vinculado al caso Lago Escondido, donde Cúneo Libarona representó al actual ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.

Ledesma aún no accedió al expediente judicial que tramita ante el juzgado federal que encabeza Ariel Lijo y que tiene delegado al fiscal Gerardo Pollicita, según pudo constatar este medio. Se espera que lo haga en las próximas horas, cuando acepte formalmente el cargo. Será una semana movida para la suerte judicial del jefe de Gabinete en el expediente en el que se analiza la evolución de su patrimonio desde que es funcionario público.

Pollicita convocó para el miércoles a la escribana Adriana Nechevenko, que intervino en la certificación de los documentos de la compra del departamento que la familia Adorni habita en el barrio porteño de Caballito. Es la misma que intervino en la adquisición del inmueble ubicado en el country Indio Cuá, en la localidad bonaerense de Exaltación de la Cruz. Tendrá que declarar como testigo bajo juramento de decir verdad. Los abogados de las partes pueden participar de las testimoniales.

Se trata de una profesional que, además, registra siete ingresos a la Casa Rosada desde que Adorni es funcionario público –dato que reveló el portal Letra P–. Es probable que le pregunten por todo eso, luego de levantarle el secreto profesional, por supuesto.

El diario La Nación reveló en los últimos días que, según documentos oficiales, Adorni adquirió el inmueble de Caballito, ubicado en la calle Miró, por 230.000 dólares y que, en realidad, esta adquisición le fue financiada por dos mujeres de 64 y 72 años que se lo compraron al vendedor anterior.

Esa explicación no pareció cerrarle a la Justicia federal, que por estas horas se encuentra a la espera de seguir recibiendo documentación. A los agentes del mercado inmobiliario tampoco les cierra: aseguran que la propiedad puede costar más del doble de lo que figura en los papeles revelados por el periodismo.

Pollicita también está a la espera de documentos vinculados al inmueble de Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. Fuentes que conocen esa casa aseguran que, tras haberla alquilado primero y comprado después, el jefe de Gabinete le hizo una importante reforma. Todo eso también será evaluado por la Justicia.

Las propiedades no son el único elemento que analiza la Justicia a la hora de evaluar un posible enriquecimiento ilícito por parte del jefe de Gabinete. El otro eje investigativo pasa por los viajes que la familia Adorni hizo al exterior desde que Javier Milei es presidente. Sobre todo porque la causa se inició cuando se supo que Adorni había viajado con su familia a Punta del Este, entre el 12 y el 17 de febrero, en un vuelo privado que –al menos en los papeles– fue pagado por su amigo Marcelo Grandio y por la productora periodística vinculada a este, Imhouse.

Grandio le aportó al expediente judicial, por torpeza o impunidad, un escandaloso capítulo. Intentó impedir que Vanesa Tossi, la empleada administrativa del broker que vendió los vuelos en los que viajó Adorni, aportara información valiosa a la causa. Llegó al punto de mandarle una carta documento para desconocer la factura del vuelo de regreso de Adorni al país, y la llamó por teléfono y le mandó mensajes en el mismo momento en que ella declaraba ante la fiscalía y los empleados del juzgado.

Todo quedó asentado en el acta de la declaración testimonial. Los presentes en ese momento no tenían registro de haber visto una cosa igual. Desde entonces rige para Grandio una medida judicial que le prohíbe acercarse a la testigo e incluso perturbarla con comunicaciones innecesarias. Por las dudas, Tossi aportó al expediente todos sus intercambios con Grandio vinculados al viaje carnavalero de la familia Adorni.

Tras recibir información vinculada con las migraciones de Adorni, los investigadores posaron la mirada sobre una serie de entradas y salidas del país que no coinciden con fechas en las que el jefe de Gabinete hubiera estado de gira oficial, en viajes vinculados a su función.

Entre los últimos días de diciembre de 2024 y los primeros de enero de 2025 aparecieron movimientos que ahora la Justicia intenta desanudar. Se trata de una salida de Argentina con destino a Perú y un regreso al país desde Ecuador. La pregunta es cuál fue el destino final.

El movimiento se dio durante los días en los que el presidente Milei había bajado a sus ministros y colaboradores la orden de elegir destinos austeros. Fueron días en los que el propio Adorni salió a explicar que quien estuviese acostumbrado a veranear fuera del país lo iba a poder seguir haciendo, como era su caso, por cuestiones vinculadas a la necesidad y la seguridad familiar.

Por esos días, un usuario de la red social X posteó que un pariente suyo se había cruzado con Adorni y su familia en un hotel all inclusive en Aruba, la paradisíaca isla holandesa del Caribe. Por supuesto, el jefe de Gabinete jamás reveló dónde pasó sus vacaciones, aunque por aquellos días se burló en redes sociales de los destinos que le atribuían.

Para reconstruir aquel viaje, y luego ponderar si el ministro Adorni podía afrontar semejantes gastos con su patrimonio, los investigadores solicitarán a las aerolíneas que vuelan a Aruba que informen listados de pasajeros en las fechas investigadas. Toda esa información llegará más temprano que tarde al expediente.

No es el único viaje en la mira: hay al menos otros tres sobre los cuales se posó la lupa de los investigadores. Por eso siempre es mejor buscarse un abogado que pueda tener acceso al expediente. En los tribunales, esa estrategia es más útil que la de odiar a los periodistas.

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