La convocatoria lleva como título “Te estamos buscando”. Luego, los requisitos: “Preferentemente formación como contador público” con capacidad de “gestionar las cuentas corrientes y la registración contable general”. La búsqueda es difundida por Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Se trata de una convocatoria impulsada por la empresa +Be para una “importante empresa” que, se estima, sería una concesionaria de autos. La exploración laboral llamó la atención de quienes siguen a Angeletti en redes sociales. Por su contenido, bromeaban, parecía una búsqueda para la empresa familiar. Si las cuentas de los Adorni fueran un vehículo, estaría circulando sin patente.
El tiempo pasa y la declaración jurada del jefe de Gabinete no aparece. Hace más de 15 días, el presidente Javier Milei advirtió que la senadora Patricia Bullrich “spoileó a Manuel”, que ella “adelantó lo que efectivamente va a suceder” y que Adorni “la tiene lista”. El precipitado mensaje presidencial se produjo en medio de una gira por Estados Unidos. El mandatario tuvo que salir por teléfono con un periodista amigo para echar agua sobre el fuego de las internas del gobierno. Horas antes, Bullrich le había exigido públicamente a Adorni que presentara su declaración jurada.
La presión de Bullrich no se detuvo, y en las últimas horas adelantó la presentación de su propia declaración jurada. Luego subió en su cuenta de X un posteo musicalizado. Lo que suena a la par del mensaje es la canción “Automático” de María Becerra: “Esto está muy lento, creo que me tienen primera. Dale fondo, papi, acelera”.
Patricia Bullrich y Manuel Adorni
Los movimientos no habrán caído bien en el mundo Adorni, aunque son pocos en el gobierno los que por estas horas reparan en qué pensará el jefe de Gabinete. Pocos, por no decir nadie. La periodista Maia Jastreblansky escribió en Infobae que el jefe de Gabinete “pretendía, a modo de gestualidad, ser el primero en presentar su informe patrimonial ante la Oficina Anticorrupción”. Y luego detalló que Adorni pretende espantar toda duda sobre su patrimonio y nivel de vida con esa presentación. “El ministro coordinador, dicen quienes lo conocen, no quiere pisar Comodoro Py. Es decir, espera que no lo citen a indagatoria. Eventualmente, presentará un escrito”, resumió. Si lo citan a indagatoria, cabe aclarar, podrá presentar un escrito pero no evitar la foto.
El escenario judicial para el ministro coordinador no es muy alentador. La declaración jurada del año 2024, periodo ya vencido, no guarda relación con el nivel de vida y los gastos del jefe de Gabinete en aquel año. Solo por citar un ejemplo: entre noviembre y diciembre de ese año pagó 55 de los 245 mil dólares que invirtió en la refacción de su flamante casa de fin de semana en Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires. El detalle surge de un listado de pagos y cobros entregado a la justicia por Matías Tabar, el comerciante que estuvo a cargo de la refacción.
Tabar se presentó ante la justicia en dos oportunidades. La primera, cuando lo convocó el fiscal Gerardo Pollicita. La segunda, para aportar elementos que respaldaran su declaración. “Lo hizo después de que el Gobierno quiso hacerlo pasar por mentiroso”, recuerdan quienes lo trataron.
El teléfono de Tabar, ya en manos de la justicia, contiene datos aún desconocidos sobre las formas en que el jefe de Gabinete manejaba el dinero en efectivo. Están también los detalles de la maniobra a través de la cual el jefe de Gabinete intentó controlar la declaración del testigo.
La copia forense del celular de Tabar aún no pudo ser completada porque el teléfono, por su tecnología, está preparado para rechazar los intentos de intrusión (en este caso de los equipos con los que trabaja la justicia argentina). De todas formas, el testigo nunca se opuso a que lo abrieran. Cuando lo entregó, aportó el patrón de desbloqueo. No quiso quedar pegado al jefe de Gabinete.
Mientras la fiscalía sigue recibiendo información, el fiscal Pollicita facilitó a la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones del Ministerio Público Fiscal (DAFI) los elementos para el informe que luego utilizará en el expediente.
Con ese insumo y todos los detalles recogidos en la investigación, solicitará formalmente al jefe de Gabinete que justifique todo aquello que en apariencia no tiene justificación. Si las explicaciones no convencen, será llamado a indagatoria. “Estamos cerca, pero todavía falta”, enfatizan en el quinto piso de Comodoro Py.
Los problemas se le acumulan a Adorni como expedientes en una bandeja de entrada sin fondo. Ahora, la diputada Marcela Pagano sumó una nueva denuncia: afirmó que el viaje del jefe de Gabinete a Punta del Este durante el receso de carnaval habría sido para pasar la gorra entre empresarios y no solo para descasar con su familia como dijo el ministro.
Según el texto presentado ante la justicia, los organizadores materiales del encuentro fueron Marcelo Grandio —el mismo periodista a cuyo nombre se facturaron los vuelos en avión privado del jefe de Gabinete— y Rolando Rozenblum Elpern, quien ofició además de anfitrión material en su carácter de residente de la Trump Tower y de figura empresarial y política local.
El hecho central que justifica la denuncia es el siguiente: conforme dos fuentes con conocimiento directo de los hechos citadas por elDiarioAR, los asistentes habrían abonado la suma de USD 1.000 por cubierto para participar de la reunión y de la exposición del jefe de Gabinete. La existencia material de dicha reunión y la presencia de empresarios fue expresamente confirmada por el propio Rozenblum al diario La Nación: “Fue una cena de camaradería con familiares, empresarios y amigos; una cena muy amena, como se hace en cualquier ambiente cuando hay una personalidad a la que se invita”.
Rozenblum reconoció ante ese medio que Adorni expuso durante “unos 40 minutos” y que con posterioridad se realizó un intercambio de preguntas y opiniones con los empresarios asistentes aunque negó haber cobrado por la cena.
“Yo no cobre nada. Pagué la cena. Nunca voy a cobrar una cena en mi casa”, afirmó Rozenblum, CEO del Internacional College Punta del Este. El hecho, de todas formas ya está en manos de la justicia. Le tocó al juez Marcelo Martinez de Giorgi y al fiscal Ramiro González. Todo indica que se sumará al expediente que tramitan el juez Ariel Lijo y el fiscal Pollicita. Deberá investigar la justicia si Adorni recibió algún dinero por aquella charla que jamás contó. Aunque el anfitrión asegure no haber cobrado.