En el segundo día de los alegatos en defensa de Cristina Kirchner por la causa Vialidad, Carlos Beraldi expuso la doble vara de la Justicia a la hora de juzgar a la vicepresidenta, tras recordar la visita de los jueces y fiscales del caso a la Quinta de Olivos, la Casa Rosada, el Ministerio de Seguridad, la AFI y la quinta Los Abrojos durante el gobierno de Mauricio Macri.
El argumento busca refutar el hecho de que las reuniones entre la familia Eskenazi, dueños del Grupo Petersen y acusados de simular licitaciones con Lázaro Báez, y Néstor y Cristina Kirchner demostraban "prueba inequívoca de la comisión de graves delitos".
"Vienen a utilizar este argumento desde la Justicia, cuando sabemos las cosas que han pasado en este mismo Tribunal, y que por eso tuvimos que recusar... Ahora, estos mismos fiscales pretenden sacar un indicio de complicidad delictiva", recordó, a la vez que remarcó que los encuentros de los miembros del Tribunal durante el macrismo "ni siquiera permitieron demostrar un fundado temor de falta de objetividad".
Beraldi hace referencia a los encuentros entre el fiscal Luciani y el juez Giménez Uriburu en la quinta propiedad del expresidente, en donde ambos jugaban al fútbol para Liverpool, un equipo del que también participaba el camarista Mariano Llorens.
Además, Beraldi argumentó que varias de las operaciones ya denunciadas entre los Eskenazi y los Kirchner habían sido archivadas por el juez Claudio Bonadío por "inexistencia de delito". "Esto rompe el libro Guinness. Es inédito. Fíjense el disparate que es todo esto", cerró.