Llevamos un trimestre de estabilidad cambiaria, una verdadera anomalía para la Argentina. Sucede con todas las cotizaciones del dólar, incluso con el blue, el MEP y el Contado con Liquidación, que hasta bajan en términos nominales, lo que sumado a una inflación mensual de 4% resulta en un abaratamiento significativo frente al peso. ¿Cuáles son las causas?
1. Antes había subido mucho. La aceleración de la suba en la cotización de la moneda estadounidense en 2020 y parte de 2021 tenía que ver con una sobrerreacción; a partir de que la macroeconomía se estabilizó, el dólar comenzó a calmarse.
2. Fenómeno estacional. En esta etapa del año hay más cantidad de dólares debido a una mayor liquidación de la cosecha y mayores exportaciones, lo que alimenta la oferta.
3. Aspecto político institucional. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional despejó un poco la incertidumbre de los meses anteriores, ante la posibilidad de que el Gobierno pateara el tablero de negociación.
4. Política pública. El Banco Central junto al ministerio de Economía están aplicando un programa monetario un poco mas severo, con alzas de las tasas de interés que incentivan el ahorro en moneda local. En ese sentido, se destaca el fuerte crecimiento de los depósitos en plazos fijos UVA.
Ante este escenario, la advertencia de siempre: hay que tener cuidado con los cantos de sirena que empujan a los ahorristas minoristas a pagar cualquier precio por dolarizarse. Y no olvidar que quienes compraron dólar informal a fines del año pasado, un trimestre después perdieron 30% de su capital ajustado por inflación.