El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, denunció este sábado que Rusia intensificó sus ataques aéreos contra infraestructura energética y portuaria con el objetivo de "restringir el acceso de Ucrania al mar y bloquear nuestras regiones costeras". La marina ucraniana ha respondido con ataques a submarinos rusos.
Según explicó el mandatario, Rusia busca el corte definitivo del acceso de Ucrania al Mar Negro mediante una campaña de bombardeos ininterrumpidos en la zona de Odesa y la frontera con Moldavia. Esta maniobra pretende paralizar la economía y el suministro de combustible durante el período invernal.
La situación en la costa sur es crítica debido a la destrucción de centros logísticos vitales para la subsistencia de la población civil. Según Zelensky, el objetivo del Kremlin es "sembrar el caos, ejercer presión moral durante el invierno para que no haya combustible, ni suministros de alimentos".
El viceprimer ministro ucraniano, Oleksiy Kuleba, informó por su parte que un ataque al puerto de Pivdennyi afectó gravemente a los embalses de la terminal. El impacto provocó incendios en tanques de aceite de girasol pertenecientes a la firma Allseeds y causó la muerte de un trabajador. Antes, un bombardeo dejó ocho fallecidos en la misma zona portuaria.
El Kremlin justificó este tipo de acciones bajo la premisa de que la infraestructura económica de Ucrania es un objetivo militar legítimo. Sin embargo, Kiev sostiene que estos ataques violan las normas internacionales y buscan el quiebre de la resistencia civil. Moscú intensificó los ataques tras las operaciones ucranianas contra la denominada "flota en la sombra" de petroleros rusos.
El foco de la guerra se desplaza hacia Odesa
Las fuerzas rusas atacaron cinco veces un puente estratégico sobre el río Dniéster, cerca de la aldea de Mayaky, para interrumpir la conexión con Moldavia. Esta ruta canaliza el 40% de los suministros de combustible que ingresan al país, pero actualmente el paso permanece fuera de operatividad. Las autoridades locales instalaron un puente de pontones para desviar la logística y asegurar el transporte de mercancías esenciales.
Odesa sufrió apagones que afectaron a cientos de miles de personas tras un ataque masivo con misiles hipersónicos contra su planta de energía. La tensión también escaló en el agua, luego de que las fuerzas locales utilizaran nuevos drones subacuáticos para neutralizar amenazas navales rusas. El control del Mar Negro representa hoy el eje central de la disputa económica en este tramo del conflicto.
El gobierno de Zelensky mantiene la alerta máxima ante la posibilidad de nuevos bombardeos contra buques de carga con banderas internacionales, mientras la comunidad internacional observa con preocupación este intento de asfixia comercial que pone en riesgo la seguridad alimentaria global.