En medio de una jornada laboral en la fábrica de Tesla, un robot atacó a un ingeniero y generó un escándalo en redes sociales. La máquina logró hundir uno de sus brazos en la espalda del trabajador. Los testigos apuntan que debieron presionar el botón de "apagado de emergencia" para poder asistir a su compañero. Elon Musk calificó la viralización de la noticia como "una vergüenza".


