Un fuerte sismo sacudió Taiwán y crece la preocupación en Japón por un tifón

Por segundo día consecutivo, un terremoto de magnitud 7,2 sacudió el domingo la costa este, aumentando la probabilidad de que grandes olas lleguen afectar la región. Miles de personas se refugiaron por la inminente llegada del peligroso tifón Nanmadol.

Un sismo de magnitud 7,2 en Taiwán generó que se emitiera una alarma de tsunami en Japón y sus alrededores, aunque ya fue levantada. Además, en la región suroeste, las autoridades recomendaron evacuar a tres millones de habitantes ante la llegada de un peligroso tifón con vientos que pueden superar los 234 kilómetros por hora.

El terremoto se produjo a las 3.44 (hora argentina) a unos 50 kilómetros al norte de la ciudad de Taitung y a una profundidad de 10 kilómetros, detalló el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El día anterior, un terremoto de magnitud 6,6 sacudió la misma región y se produjeron varios temblores. El de este domingo es, sin embargo, es el más fuerte, según destacó la agencia de noticias AFP.



Por eso, la agencia meteorológica de Japón emitió una alerta de tsunami para las islas cercanas a Taiwán, que horas más tarde fue levantada. Estas zonas suelen ser regularmente afectados por terremotos, debido a su ubicación cerca de la unión entre dos placas tectónicas.

El peligroso Tifón Nanmadol

Frente a eta situación se suma la llegada del tifón Nanmadol. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió un "aviso especial" para el departamento de Kagoshimaen el sur de la gran isla de Kyushu, para alertar a los habitantes del riesgo elevado por las intemperies.

Por ende, durante el domingo por la mañana, 25.680 hogares de Kagoshima y del departamento colindante de Miyazaki estaban sin electricidad. También se suspendió la actividad de los trenes regionales y de alta velocidad, medio millar de vuelos y el transporte marítimo en la región, indicaron los servicios públicos, según reprodujo la agencia de noticias AFP.

Tifon Nanmadol desde el espacoio

La JMA advirtió que la región puede enfrentarse a un peligro "sin precedentes" por los vientos violentos, el oleaje y las lluvias torrenciales. "Se pide la máxima prudencia", dijo ayer Ryuta Kurora, jefe de la unidad de previsión de la agencia. "El viento será tan violento que algunas casas pueden hundirse", añadió Kurora, alertando también de inundaciones y desprendimientos de tierra.

Hasta ahora, 2,9 millones de personas recibieron la recomendación de evacuar la zona, indicó la agencia gubernamental de gestión de incendios y catástrofes. Los responsables del departamento de Kagoshima informaron que más de 8.500 personas ya se habían cobijado en refugios el domingo por la mañana

"Manténgase alejados de los lugares peligrosos y evacuen si sienten algún peligro", tuiteó por su parte el primer ministro Fumio Kishida después de convocar una reunión del gobierno. "Será peligroso evacuar por la noche. Deben ponerse a salvo mientras aún sea de día", añadió.

En tanto, la cadena de televisión pública NHK informó de que más de cuatro millones de personas en la isla de Kyushu habían recibido recomendaciones urgentes de evacuación, y funcionarios en Kagoshima y Miyazaki dijeron que más de 15.000 personas se encontraban en refugios locales el domingo por la tarde.

A las 13.00 hora local (1.00 en Argentina), el tifón se encontraba sobre la pequeña isla japonesa de Yakushima y el viento soplaba a 234 km. Se espera que toque tierra en Kyushu, más al norte, esta noche antes de girar hacia el noreste y barrer la isla principal de Japón, Honshu, hasta la mañana del miércoles.

La temporada de tifones culmina entre agosto y septiembre en Japón, con fuertes lluvias susceptibles de provocar inundaciones y desprendimientos de tierra. En 2019, el tifón Hagibis causó más de 100 muertos en el país, que acogía entonces la Copa Mundial de rugby.

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