El terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia desató una emergencia nacional sin precedentes: de acuerdo con el último reporte de Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el sismo ya dejó 287 personas fallecidas, 3.977 heridas y más de 102.000 afectadas en 426 municipios de 15 departamentos.
En medio de la tragedia, las labores de rescate avanzan sin tregua. Hasta el momento, los organismos de socorro han logrado salvar a 354 personas de entre los escombros, mientras la angustia de las familias se concentra en los 378 ciudadanos que aún permanecen desaparecidos.
El director de la UNGRD, David Santiago Tamayo, enfatizó que la prioridad absoluta sigue siendo el despliegue de los equipos de búsqueda en estructuras colapsadas, contando con el apoyo clave de brigadas internacionales especializadas.
Aunque las autoridades reconocen que las probabilidades de hallar sobrevivientes disminuyen a medida que pasan las horas, la consigna oficial es no descansar hasta encontrar a la última persona reportada.
El impacto sobre el hábitat y los servicios esenciales refleja la magnitud del movimiento telúrico: más de 12.000 viviendas quedaron destruidas, cerca de 72.000 resultaron averiadas y 121 edificios colapsaron por completo, dejando a miles de familias en situación de vulnerabilidad.
A esto se suma una grave parálisis edilicia y comunitaria: el sismo afectó a 240 centros de salud en momentos de máxima demanda médica, alteró la continuidad escolar de miles de niños tras dañar 2.205 colegios, e impactó severamente la movilidad y el suministro de agua con daños en más de 200 vías, decenas de puentes, cinco aeropuertos y 73 acueductos.
El Gobierno por su parte informó que solo recibirá rescatistas de cuatro países aliados al presidente: Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador, ya que para ellos son los que cumplen con los estándares internacionales necesarios
La tragedia también alcanzó a la vida rural y a los animales, con cientos de ejemplares rescatados o lesionados en las zonas de impacto.
El Banco Mundial desembolsó más de 172 millones de euros por el terremoto en Colombia
El Banco Mundial anunció este viernes un desembolso de emergencia de 172 millones de euros para hacer frente a la catástrofe provocada por el terremoto de magnitud 7,4 registrado en el noroeste de Colombia.
Este monto económico forma parte de una respuesta integral coordinada con el Gobierno colombiano y diversos socios para el desarrollo, destinada tanto a la atención de necesidades inmediatas como a la posterior reconstrucción.
Asimismo, la institución internacional está colaborando activamente con bancos de desarrollo, el sector privado y entidades financieras para canalizar recursos hacia áreas clave como la salud pública, la vivienda y las pequeñas y medianas empresas golpeadas por la tragedia.
Para optimizar la asistencia en las zonas más perjudicadas, el organismo activó la herramienta de Evaluación Rápida Global de Daños por Terremotos (GRADE), la cual proporcionará un diagnóstico temprano de las pérdidas económicas para permitir a las autoridades priorizar la ayuda humanitaria. Con este despliegue, el Banco Mundial reafirmó su compromiso de respaldar de manera continua la recuperación del país latinoamericano.