Tras pasar 24 horas desaparecida, Yenifer Paredes, la cuñada del presidente de Perú, Pedro Castillo, se entregó ante la Justicia local.
Tras pasar 24 horas desaparecida, Yenifer Paredes, la cuñada del presidente de Perú, Pedro Castillo, se entregó ante la Justicia local.
La hermana de la primera dama, Lilia Paredes, era buscada por una investigación en su contra por corrupción: cuando se hicieron los allanamientos en el Palacio del Gobierno, no estaba.
“Les ha tomado por sorpresa (a los fiscales) la entrega de mi patrocinada (Yenifer Paredes), estamos en el interior de la fiscalía”, dijo el abogado José Dionisio, defensor de Paredes, en la radio local RPP.
El Poder Judicial de Perú había ordenado que se detuviera a la joven de 25 años de forma preliminar durante 10 días por un supuesto tráfico de influencias dentro de una organización criminal que dirigía licitaciones de manera irregular.
Paredes, que ya había declarado frente a la Comisión de Fiscalización del Congreso por esta causa, negó las acusaciones en su contra, aunque reconoció que trabajó para la empresa de Espino, quien ganó los contratos con el Gobierno de Perú.
La relación con él lo tuvo desde 2019 y, en agosto de 2021, empezó a ser parte de la compañía mediante un vínculo “verbal”.
El mandatario calificó de “ilegal” el procedimiento y dijo que forma parte de un plan mediático para “sacarlo del poder” en complicidad con la oposición de derecha en el Congreso.
Según imágenes televisivas, los agentes ingresaron a la casa familiar de Castillo en el caserío de Chugur, en la norteña provincia de Chota, y tras cuatro horas de búsqueda, se retiraron de la residencia presidencial sin poder dar con la joven.