La realeza Británica tiene una serie de tradiciones que, a pesar del paso del tiempo, siguen más vigentes que nunca. Sin embargo, algunas de ellas podrían comenzar a perderse teniendo en cuenta las nuevas ideas y los nuevos valores de la sociedad. En este sentido, existe una costumbre que no se perdería y que tiene como protagonista a Lady Louise Windsor, quien seguiría los mismo pasos de Isabel II.
Louise podría imitar a Isabel II quien fue la primera mujer de la familia real en ser miembro en servicio activo de las Fuerzas Armadas Británicas. Además, hasta el 8 de septiembre de 2022 era el último jefe de Estado sobreviviente que sirvió durante la Segunda Guerra Mundial.
Cómo es la tradición militar de Isabel II que seguiría Lady Louise Windsor
Desde el año 2022, Lady Louise Windsor sigue los pasos de su primo, el príncipe Guillermo, y de Kate Middleton cuando comenzó sus estudios en la que fuera su alma mater, la universidad de St. Andrews, ubicada en la costa este de Escocia.
Hija de Eduardo y Sofía de Edimburgo, está cerca de comenzar su tercer curso universitario, sin embargo, puede que haya encontrado una manera de emular a su difunta abuela, Isabel II, mientras sigue formándose. Es que, de acuerdo a lo publicado por The Sun, Louise se "había enamorado" de los cadetes del ejército mientras cursaba y ahora analiza seriamente servir a su país por esa vía.
En caso de avanzar y alistarse, será la primera mujer de los Windsor en hacerlo desde que la difunta Isabel II se unió al Servicio Territorial Auxiliar para servir como mecánica en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial.
Por otro lado, un amigo de la joven aseguró: “Habla sobre lo mucho que le gustaría hacer carrera en el ejército, sirviendo así al rey y al país. Le encantan los cadetes del ejército y se ha enamorado del cuerpo".
De qué se trata la tradición inglesa que el príncipe Harry no quiere para sus hijos
Según explica, esto se debe a una mala experiencia que vivió años atrás cuando apenas tenía 15 años. En su libro "Spare" narra como, en plena adolescencia, tuvo que cazar y matar a su primer ciervo y someterse a una "sangría". Esto último consiste en pintarse la cara con un poco de sangre del animal muerto porque significa, de acuerdo a la tradición, un símbolo de iniciación.
Por otro lado, el príncipe Harry explica que el olor del ciervo era muy desagradable y que no deseaba mancharse con su sangre. A pesar de ello, fue obligado por su guía Sandy a realizar esta acción como un ritual ya que significaba que era "bueno con la naturaleza". Además debía dejar que la sangre se seque en su rostro para que dejara una huella.
El esposo de Meghan Markle no está dispuesto a que su hijo Archie, de apenas 5 años, siga con esta tradición. Aún se desconocen los motivos, pero los allegados aseguran que puede deberse a que los tiempos cambiaron y la caza deportiva no está bien vista como antes. Considera que asesinar a un animal no puede considerarse un trofeo y que no es símbolo de grandeza.
Vale mencionar que en un medio Harry había manifestado: "Cuando hablo con mi hijo Archie sobre lo que quiere ser cuando sea grande, algunos días es astronauta, otros días es piloto, un piloto de helicóptero... Le recuerdo es que no importa lo que quiera ser cuando seas grande sino que lo más importante es su carácter, y que nada nos enorgullecería más a su madre y a mí que verlo tener el carácter de lo que vimos hoy".