Quién es Delcy Rodríguez, la presidenta en Venezuela designada tras el secuestro de Maduro

La vice fue designada presidenta interina por el TSJ tras la crisis inédita que desató la detención de Maduro por Estados Unidos.

Delcy Eloína Rodríguez quedó en el centro del tablero político venezolano tras ser encargada a cumplir el rol presidenta interina luego de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas militares de Estados Unidos, un hecho que el gobierno calificó como un “secuestro” y que abrió una etapa de máxima tensión institucional y diplomática.

Vicepresidenta ejecutiva desde 2018 y una de las dirigentes más influyentes del chavismo, Rodríguez fue ungida por el Tribunal Supremo de Justicia, que declaró la “ausencia forzosa” del mandatario y apeló a la interpretación constitucional que habilita al vicepresidente a asumir el Ejecutivo ante faltas temporales o absolutas del presidente.

Abogada, ex canciller y figura clave del núcleo duro del poder, Rodríguez es considerada la principal operadora política del oficialismo. Durante su gestión en la Cancillería fue una de las voces más confrontativas frente a Estados Unidos y los organismos internacionales, y consolidó su perfil como defensora del relato de “agresión externa” contra Venezuela.

El fallo del TSJ, difundido a última hora del sábado, sostuvo que la detención de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, constituye una “agresión extranjera” y encomendó a Rodríguez la conducción del Estado, la defensa de la soberanía y la preservación del orden constitucional.

Horas antes de la resolución judicial, la propia Rodríguez ya había tomado la palabra en cadena nacional. Condenó la operación estadounidense, reiteró que se trató de un “secuestro ilegal e ilegítimo” y llamó a la movilización popular. “En Venezuela solo hay un presidente, que se llama Nicolás Maduro Moros”, afirmó, marcando el tono de una transición forzada que el chavismo presenta como resistencia y no como relevo político.

Con su asunción, Delcy Rodríguez pasa de ser la principal escudera del poder a su administradora formal, en un escenario de crisis extrema, presión internacional y un futuro inmediato atravesado por la incertidumbre.