A más de 48 horas del cierre de las urnas, el escenario electoral en Perú sigue sin definiciones claras. En la mañana del miércoles, el escrutinio continuaba y aún no se conocía quién acompañará a Keiko Fujimori en el balotaje previsto para el 7 de junio.
Con el 89,64% de las actas escrutadas, Fujimori se mantiene al frente con el 16,85% de los votos (2.573.874). Detrás, ahora aparece Roberto Sánchez, de Juntos por Perú y candidato del expresidente Pedro Castillo, quien salió de tercer lugar, se ubica segundo con el 11,96% de los votos (1.818.446) y es ahora quien enfrentaría a su par de Fuerza Poupular en el balotaje. Quien quedó relegado por apenas tres mil votos es Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, quien ahora cuenta con el 11,94% (1.815.733).
La escasa distancia entre los candidatos y el avance desigual del conteo mantienen en suspenso la definición de los dos nombres que disputarán la segunda vuelta. El recuento progresa, pero todavía sin ofrecer certezas sobre el desenlace.
La jornada electoral había concluido formalmente el domingo a las 18, cuando cerraron las mesas en todo el país y comenzó la carga de datos. Desde entonces, el proceso quedó atravesado por problemas técnicos y demoras que alteraron el flujo habitual de información.
En ese contexto, el gerente de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), José Samamé, dimitió y fue detenido tras los fallos registrados. Al ser trasladado a la sede de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), rompió el silencio: “Respeten a mi familia, por favor. Mi hija me está viendo”, pidió ante radio Exitosa, y agregó: “Yo tengo que pagar aquí”. Enfrenta cargos por omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales.
Durante el día de votación, los inconvenientes logísticos marcaron el pulso: retrasos en la distribución de materiales, fallas eléctricas y desperfectos en equipos esenciales complicaron la apertura de locales en distintas regiones. A eso se sumaron dificultades en la plataforma digital de la ONPE, que impactaron tanto en la votación como en el escrutinio.
Frente a este panorama, el Jurado Nacional de Elecciones dispuso extender el proceso para permitir que quienes no habían podido votar lo hicieran el lunes 13 de abril. También solicitó a las consultoras suspender la difusión de sondeos hasta que se normalizara la situación.
La elección, además, dejó una novedad institucional de peso: por primera vez en más de tres décadas, Perú volverá a contar con un Congreso bicameral, integrado por 130 diputados y 60 senadores.