Nueva York en alerta: el acalde anunció un toque de queda ante la amenaza de fuertes nevadas

Zohran Mamdani advirtió que la medida regirá desde las 21 de este domingo, hora local, hasta el mediodía de mañana, en un intento por minimizar riesgos y garantizar la seguridad de los neoyorquinos ante el avance del temporal de nieve.

La ciudad de Nueva York se encuentra bajo emergencia invernal y un toque de queda desde las 21:00 de este domingo hasta el mediodía del lunes ante la llegada de una violenta tormenta de nieve que está a punto de azotar partes del noreste de EE.UU con vientos fuertes y grandes nevadas. El alcalde, Zohran Mamdani , advirtió que la medida busca reducir accidentes y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia durante el temporal.

El anuncio del alcalde paraliza a Nueva York: ningún habitante podrá circular por calles, carreteras o puentes, excepto en situaciones de emergencia. La decisión fue adoptada ante el escenario extremo advertido por el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), que alertó sobre el riesgo de paralizar la movilidad y comprometer la seguridad ciudadana en Nueva York. “Declaramos el estado de emergencia e imponemos una prohibición de circular desde las 21:00 de esta noche hasta el mediodía de mañana”, anunció Mamdani en conferencia de prensa.

El NWS alertó que la tormenta dejará hasta 61 centímetros de nieve en Nueva York y la Costa Este, con ráfagas de 80 km/h, riesgo de apagones y condiciones de viaje potencialmente mortales. El alerta por fuertes vientos se extiende a las ciudades de Boston, Nueva Jersey, Connecticut, Delaware, Maryland, Rhode Island y Massachusetts. El fenómeno impactará con mayor intensidad por la noche y las primeras horas de la mañana, con nevadas de hasta cinco centímetros por hora. El organismo alertó también sobre posibles inundaciones en zonas bajas y remarcó que los desplazamientos durante la tormenta serán peligrosos y potencialmente mortales.

Tormenta de nieve en Nueva York

Ante la inminente tormenta, tanto los servicios municipales como las empresas privadas intensificaron los preparativos. John Berlingieri, responsable de Berrington Snow Management, incluso canceló un viaje familiar para coordinar el despliegue de maquinaria destinada a despejar millones de metros cuadrados de asfalto en Long Island. “Vamos a trabajar de 24 a 36 horas seguidas, dormir unas pocas horas y luego volver”, declaró a un medio local.

Las autoridades locales también movilizaron cuadrillas de emergencia y equipos de mantenimiento, mientras compañías de servicios públicos advirtieron sobre posibles cortes de energía y pidieron a los residentes extremar precauciones. Las acciones de emergencia incluyeron el refuerzo de equipos para el retiro de nieve, el uso de sistemas de geocodificación para vigilar zonas críticas y la evaluación constante sobre la apertura de escuelas. Mamdani subrayó el drástico cambio en el pronóstico, que pasó de estimar apenas 7 a 10 centímetros de nieve a prever acumulaciones mucho mayores.

Según el meteorólogo Cody Snell, la magnitud y extensión de esta tormenta no se veía en la región desde hace años. Nueva York enfrenta su ventisca más fuerte en una década, mientras autoridades insisten en priorizar la seguridad y la responsabilidad ciudadana ante un fenómeno excepcional.

TEMAS RELACIONADOS