Al cumplirse una semana de las trágicas inundaciones que arrasaron poblaciones enteras en el norte y centro de Nepal, el último reporte de la Policía confirmó la muerte de al menos 1.127 personas y la búsqueda de otras 4.850 que continúan desaparecidas.
Las labores de rescate permitieron hallar 77 nuevos cuerpos en las últimas horas, entre los cuales figuran niños y también restos de al menos 400 personas.
La tragedia ya se cobró al menos 1100 personas.
La magnitud del desastre provocó el colapso absoluto de las morgues locales, situación que obligó a las autoridades a enterrar cientos de cadáveres no identificados luego de tomar muestras para pruebas de ADN.
En paralelo, familias de las víctimas llevan adelante ritos funerarios simbólicos para despedir a sus allegados ante la imposibilidad de hallar los cuerpos.
Continúan las tareas de rescate en medio de la desesperación
Hasta la fecha, los equipos de emergencia lograron rescatar a 6.541 personas, entre ellas 580 turistas. En las últimas horas, la comunicación directa de algunos sobrevivientes permitió reducir paulatinamente las nóminas de búsqueda:
Sunil Sharma, portavoz de la Junta de Turismo de Nepal, ratificó que al menos cinco extranjeros previamente reportados como desaparecidos lograron contactarse con las autoridades vía correo electrónico o telefónicamente.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, confirmó que la lista de ciudadanos australianos sin ubicar se redujo de 43 a 38 tras ratificarse que cinco de ellos se encuentran a salvo.