El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recorrió en la noche del sábado los carnavales de Recife y Salvador, y recibió muestras explícitas de apoyo en medio de consignas en defensa de la democracia.
El presidente brasileño participó del Galo da Madrugada en Pernambuco y del circuito Campo Grande en Bahía. Hubo respaldo popular y cánticos contra una eventual amnistía por el intento de golpe de 2023.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recorrió en la noche del sábado los carnavales de Recife y Salvador, y recibió muestras explícitas de apoyo en medio de consignas en defensa de la democracia.
En la capital de Pernambuco, Lula se sumó al tradicional Galo da Madrugada, considerado el mayor bloque carnavalesco del mundo por su convocatoria. Saludó a los asistentes, acompañó parte del desfile y se mezcló con el mar de sombrillas de frevo que marcan la identidad del carnaval pernambucano.
Desde sus redes sociales, el mandatario remarcó el peso cultural y económico de la celebración. “El Carnaval es más que una fiesta: es identidad, es trabajo, es generación de ingresos”, sostuvo, en un mensaje que combinó celebración y reivindicación política. Lula estuvo acompañado por la primera dama, Janja da Silva, el alcalde de Recife, João Campos, y la gobernadora de Pernambuco, Raquel Lyra.
Más tarde, el presidente se trasladó a Salvador, en Bahía, donde participó del circuito Campo Grande, uno de los ejes centrales del carnaval local. Allí también recibió respaldo de sectores que corearon “sin amnistía”, en alusión a la posibilidad de perdonar Jair Bolsonaro y los condenados por el intento de golpe de Estado de 2023.
En ese marco festivo y político a la vez, Lula describió la experiencia con una frase que sintetiza el tono de su visita: “Los bahianos tienen sabor, ritmo y energía. Es imposible quedarse quieto”.