Una investigación militar en curso determinó la responsabilidad de Estados Unidos en el ataque con un misil Tomahawk contra la escuela primaria Shajarah Tayyebeh, en Irán, según publicó este miércoles The New York Times. El bombardeo, ocurrido el 28 de febrero, dejó un saldo de al menos 175 víctimas fatales, en su mayoría niñas.
El desastre se originó por un error de fijación de objetivos del Comando Central estadounidense. Los oficiales a cargo utilizaron coordenadas provistas por la Agencia de Inteligencia de la Defensa con información desactualizada para atacar una base adyacente de la Marina de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
El predio educativo, ubicado en la ciudad de Minab, formó parte en el pasado de esa instalación militar, uno de los principales objetivos de los ataques militares estadounidenses. Sin embargo, imágenes satelitales confirmaron la remoción de torres de vigilancia, la construcción de una valla divisoria y la apertura de tres entradas públicas para uso escolar.
El presidente Donald Trump emitió declaraciones contradictorias sobre el ataque
En un primer momento, el mandatario intentó evadir la culpa y apuntó contra el país agredido. “En mi opinión y con base en lo que he visto, eso lo hizo Irán”, dijo a los periodistas el sábado, para luego añadir: “Son muy imprecisos, como saben, con sus municiones. No tienen precisión alguna. Lo hizo Irán”.
El lunes posterior, un periodista le consultó los motivos de su postura solitaria frente a la evidencia, a lo cual respondió: “Porque simplemente no sé lo suficiente al respecto”. Además, sugirió de forma incorrecta la posesión de misiles Tomahawk por parte de las fuerzas iraníes, aunque prometió aceptar los resultados de la pesquisa oficial.
La postura errática oficial continuó el miércoles durante un viaje de promoción económica a Ohio y Kentucky. Al recibir nuevas preguntas sobre las revelaciones de la prensa, Trump se limitó a contestar: “No sé nada al respecto”.