Representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegan este martes a Perú para analizar la escalada de violencia tras la destitución de Pedro Castillo. La presidenta Dina Boluarte reestructura su gabinete mientras continúan las protestas y algunas regiones se mantienen bajo estado de sitio.
El Gobierno peruano invitó formalmente a una misión de la CIDH para que se reúna con autoridades estatales y organismos de la sociedad civil. Según datos oficiales, hasta el momento las protestas que comenzaron el 7 de diciembre dejaron un saldo de 33 muertos y 569 heridos.
La delegación, que incluye representantes de Colombia, Brasil, Italia, Paraguay y México, permanecerá en el país hasta el jueves 22. Se prevé una segunda reunión en enero de 2023 que contará con la participación directa de comisionados de la CIDH.
La misión visitará el departamento de Ayacucho, en el sur del país, donde hace cinco días una represión militar en un aeropuerto causó nueve muertes. El Colegio de Abogados de la región pidió que se investiguen posibles "excesos" por parte de las fuerzas de seguridad.
En un comunicado, la CIDH expresó su "preocupación por la escalada exponencial de violencia en las protestas del Perú" y llamó a los actores involucrados a "invertir todos los esfuerzos en una solución de la crisis por medio de los canales democráticos y con el más alto apego a los derechos humanos".