Tras los ataques de Estados Unidos e Israel que provocaron la muerte del ayatola Ali Khamenei y más de 200 víctimas, Irán oficializó su retiro del Mundial 2026 a poco más de tres meses del inicio del torneo. La decisión fue comunicada por la federación local y ya fue elevada a la FIFA, que deberá resolver qué seleccionado ocupará su lugar en la competencia.
El asesinato de Jamenei, líder supremo iraní durante más de tres décadas, se produjo tras un bombardeo conjunto contra su complejo en Teherán, en el marco de una escalada bélica sin precedentes en la región. La muerte del dirigente de 86 años abrió un escenario de incertidumbre política y generó una reacción militar inmediata, además de un clima de conmoción interna.
En ese contexto, el gobierno iraní declaró el estado de emergencia y priorizó la reorganización institucional y militar, lo que derivó en la imposibilidad de garantizar la participación del seleccionado nacional en el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá desde el 11 de junio. La federación consideró que no están dadas las condiciones logísticas ni deportivas para competir en el certamen.
Irán había logrado la clasificación y formaba parte del Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, en el que iba a disputar la fase inicial del primer Mundial con 48 selecciones.
Quién reemplazará a Irán en el Mundial 2026
El reglamento de la FIFA establece que, ante la baja de una asociación clasificada, el Consejo del organismo tiene la facultad de designar un reemplazo. El artículo 6.2 contempla la sustitución por otra federación, en función de criterios deportivos y organizativos, además de posibles sanciones económicas para el equipo que renuncia.
En ese escenario, Australia aparece como el principal candidato a ocupar la plaza vacante, por su posición en el ranking y su desempeño reciente en las eliminatorias asiáticas. Otras alternativas incluyen selecciones que quedaron a un paso de la clasificación en la Confederación Asiática, aunque la decisión final dependerá exclusivamente de la FIFA.
La salida de Irán representa el primer abandono confirmado rumbo al Mundial 2026 y altera la planificación deportiva de la competencia, que será la más extensa de la historia, con 48 participantes y 104 partidos.