Dos aviones militares de la Armada de Estados Unidos se estrellaron en pleno vuelo de exhibición al oeste de Idaho. Las aeronaves involucradas en el accidente fueron un Boeing F/A-18E/F Super Hornet y un Boeing EA-18G Growler pertenecientes a la Armada, cuyos cuatro ocupantes lograron eyectarse en paracaídas y salvarse. Debido a la colisión, la base militar fue cerrada.

