Un avión Boeing 787-9 Dreamliner perteneciente a la aerolínea alemana Lufthansa que se encontraba pronto a despegar desde Frankfurt con destino a Los Ángeles sufrió una falla que derivó en el colapso completo de su tren delantero de aterrizaje y se desplomó en plena pista.
Todo sucedió este jueves al mediodía en el aeropuerto de la localidad europea, cuando la aeronave permanecía estacionada con la manga conectada a la puerta mientras se realizaban los últimos chequeos mecánicos y técnicos, y se disponía el embarque de pasajeros para el vuelo LH450 al estado de California, en Estados Unidos.
Los registros audiovisuales muestran que el impactante accidente se produjo cuando la estructura, que se apoya sobre las ruedas delanteras y que sostiene la parte frontal del avión, cayó sobre el piso en cuestión de segundos. En instantes, llegaron distintos equipos de asistencia técnica y profesionales de salud para controlar a quienes se encontraban dentro de la cabina al momento del episodio.
Si bien el embarque estaba por comenzar, la empresa alemana informó que ningún pasajero había accedido al avión al momento de la caída. Dentro de la aeronave y en los sectores cercanos a ella había empleados, tanto técnicos aeronáuticos como tripulantes, quienes realizaban distintas tareas pertinentes al preembarque.
A raíz del impacto, la compañía aérea comunicó que algunos empleados de la firma padecieron heridas y requirieron asistencia del personal de salud, pero todavía no se especificó la cantidad exacta de trabajadores afectados ni la gravedad de las lesiones que sufrieron durante el hecho.
Los registros fílmicos en el sector de la pista permitieron identificar que el desplome afectó severamente la zona inferior de la aeronave y provocó que las turbinas impactaran contra el piso. En tanto, todo el sistema del tren de aterrizaje delantero quedó inutilizable.
El modelo de aeronave afectada es una de las últimas incorporaciones dentro de la flota de la línea de bandera alemana. El Boeing 787-9, identificado con la matrícula D-ABPQ, realizó su primer vuelo en abril de 2025 y se había integrado formalmente a la actividad comercial a principios de este año.
Ahora, la prioridad de la aerolínea se centra en descubrir los factores que desencadenaron la falla estructural en plena pista. Al respecto, las autoridades de Lufthansa ratificaron que comenzaron con las pericias de investigación correspondientes para esclarecer el caso.