Un buque pesquero, el segundo más grande del mundo, arrojó más de 100 mil peces muertos en el Océano Atlántico frente a Francia y se formó una alfombra de cadáveres. Desde Sea Shepherd afirman que no se trató de un accidente.
Un buque pesquero, el segundo más grande del mundo, arrojó más de 100 mil peces muertos en el Océano Atlántico frente a Francia y se formó una alfombra de cadáveres. Desde Sea Shepherd afirman que no se trató de un accidente.
La organización ecologista manifiesta que lo que ocurrió fue una descarga ilegal de peces no deseados. En cambio, desde la compañía aseguraron el hecho se produjo por la ruptura de la red del buque
Sea Shepherd comenzó la campaña Ocean Killers en el Golfo de Vizcaya de Francia producto de esta descarga ilícita en la superficie del océano.
La práctica de pesca realizada por el FV Margiris está prohibida por las normas de la pesca de la Unión Europea. La ministra de Mar de Francia, Annick Girardin, aseguró que las imágenes de los pesos muertos eran “impactantes”.
Se inició un pedido de autoridad nacional de vigilancia pesquera del país para que iniciara una investigación. Ese tipo de buques usan redes de arrastre de más de un kilómetro y realizan actividades criticadas por los ecologistas. Margiris abandonó las aguas de Australia.